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martes, 25 de diciembre de 2012

UN MICROREGALO NOIRVIDEÑO


¿Qué tal se ha portado Papá Noel, tribu?

Aquí os dejo el microregalo que ha dejado en mi casa para vosotros, con la esperanza de que os guste tanto como para animaros a participar en el concurso, o tan poco como para hacerlo a fin de enseñarme a escribir.

 
Las mujeres que no amaban a los hombres

 Para la tribu de las Ahorcadas, que siempre me ha echado un cable, y nunca me ha dejado colgado.

 
-Señor Stone, quiero  saber quién me mató- me dijo el arenque, ojos blancos contra ojos blancos.

Decía ser escritor de novela negra, y yo detective privado.

Ninguno que los dos éramos zomb…, perdón, reanimados.

Cuando tienes los minutos contados, hablar por hablar, es tan absurdo como beber por beber.

Siempre que no sea Jack Daniels, por supuesto.

Tarifa estándar- le dije, tarifa doble, me dije.

-Triple, si recupero los derechos.

 Según el arenque, había escrito una trilogía poco antes de pasar a mejor vida, y ahora era número uno de ventas en media Europa, pero como estaba legalmente tieso, llevaba sin ver un pavo desde acción de gracias.

-¿De verdad que ya lo tiene?- dijo entusiasmado, cuando lo cité en mi despacho a la semana siguiente.

-Sí, pero antes, déjeme que le presente a alguien: Larson, el comisario Garrido. Garrido, un pescado con más vidas que un gato.

En efecto, como sus novelas tenían tantas hojas que más que negras eran armas blancas, y sabía que haría falta un milagro para que alguien las comprara, el arenque decidió fingir su muerte por paro cardíaco para darles publicidad gratuita, cambiar de identidad, pirarse luego a Valencia con su mujer,  y vivir a lo grande el resto de sus días.

 ¿El problema? El de siempre. Que después de un tiempo, su esposa pensó ¿para qué seguir actuando, si tienes pasta para matones y amantes para aburrir?

¿Quién habría dicho que Larson regresaría clamando venganza y derechos de autor?

-¿Por qué? ¿Por qué me traicionó? ¡Y con mi padre y mi hermano! lloriqueó, sin saber que las sirenas de policía lo guiaban hacia la que había causado su perdición, aunque sí que no sólo hay hombres que no amaban a las mujeres.

Pero no dije nada. Dos vidas no son suficientes para entenderlas.

En cualquier caso, ¡Muchos ánimos y feliz Noirvidad!

domingo, 23 de diciembre de 2012

II certamen de micro fan fiction Las Casas Ahorcadas





Con motivo de la concesión del Tormo Negro 2012 a la mejor novela criminal leída por nuestro club durante el curso pasado a J. E. álamo, por la obra “Tom Z Stone”, con la colaboración de la editorial Dolmen, se convoca el II certamen de micro fan fiction Las Casas Ahorcadas, cuyas bases son las que siguen:

 1. Sólo podrán tomar parte en el certamen, con un máximo de un microrelato por persona, los miembros activos del club y todos aquellos que hayan colaborado con esta bitácora.

2. Los relatos tendrán un máximo de 300 palabras y deberán ambientarse en el universo de la novela galardonada.

3. Los participantes deberán remitir sus creaciones junto con sus datos personales a la dirección: casasahorcadas@gmail.com, antes de las 24 h  del 7 de Enero.

4. Se valorará especialmente el estilo, originalidad y coherencia con la serie.

5. Los tres microrelatos seleccionados serán galardonados con un ejemplar de “Let it be”, segunda entrega de la serie protagonizada por el detective reanimado, y se darán a conocer durante la ceremonia de entrega del Tormo Negro 2012, que tendrá lugar el 11 de Enero a partir de las 18 h en la sala 1 de la biblioteca Fermín Caballero.

 6. El autor actuará como único jurado, y su veredicto será inapelable.

 

Cuenca, a 23 de diciembre de 2012.

martes, 18 de diciembre de 2012

Apoyad a Willy


 

 

.En estos tiempos de profunda crisis financiera e insondable  crisis de valores, de ley de la jungla y jungla sin ley, todavía queda un rayo  de luz, un resquicio de esperanza.

Porque todavía queda un pequeño reducto de valientes como mi Anaya Willy Uribe, dispuestos a dejarse el pellejo literal y literariamente por un poco de justicia, por unos ideales caducos, no por obsoletos, sino por el mucho polvo que atesoran.
 

Si queréis saber más, porqué Willy está en huelga de hambre,  pincha aquí, y para ayudarlo, imprimid la siguiente carta y remitídsela a:

Presidencia del Gobierno de España. Palacio de La Moncloa. Av. Puerta de Hierro s/n. 28071 Madrid.

 

 

A la atención de Don Mariano Rajoy, presidente del Gobierno de España:

 

Tras conocer los indultos concedidos a cuatro agentes de la policía autonómica catalana condenados en firme por torturas, quiero hacerle llegar mi repulsa por tal privilegio y pedirle que explique a la opinión pública los motivos que le han llevado a tomar tal decisión.

También quiero hacer patente el agravio comparativo entre este indulto y el caso de David Reboredo, a quien se ha negado tal medida. Reboredo ya está en la cárcel pese a que ha demostrado (avalado por numerosos colectivos sociales) su reinserción en la sociedad de un modo positivo.

Su ingreso en prisión es un castigo añadido que para nada merece. Por lo tanto le pido que conceda de inmediato el indulto al señor Reboredo.

Atentamente.

 

Firmado:

 

Nombre:

DNI/NIE:

jueves, 13 de diciembre de 2012

“Cosecha roja” (II): La defensa.


 

 

Con la venia del jurado, aunque coincido plenamente con la fiscal en las acusaciones vertidas respecto a la construcción de personajes, tan minimalistas que se me antojan poco más que nombres y apellidos a la espera de un bonito epitafio que les haga compañía, el resto de cargos que le imputa son precisamente los que, a mi modesto parecer, han labrado a esta obra  un lugar imperecedero en la historia del delito literario, convirtiéndolo en la primera obra maestra de la novela negra.

Así, siguiendo con la billarística alegoría de la fiscal, pregunto, ¿no es de mayor interés detectivesco y literario un personaje con vocación de taco, que trata de meter las bolas en chirona, de librar el mundo de escoria por sí mismo, que otro que se limita a ser bola a la expectativa de que otros vengan a hacerle el trabajo sucio?

 Hablo, por supuesto, del Agente de la Continental y del comisario Maigret, que, en el fondo, reflejan dos corrientes psicológicas coetáneas y diametralmente opuestas (Cosecha roja es de 1929 y el francés debutaría en las imprentas sólo dos años más tarde): la conductista americana, con Hemingway como máximo exponente de este objetivismo literario, y, como magistralmente expuso la fiscal en otra vista celebrada el curso pasado,  la psicoanalítica freudiana.
 
 

En otras palabras, el análisis y modificación de la conducta humana a través de la acción (violenta, en este caso) o de la reflexión introspectiva.

Pues bien, como el jurado coincidirá conmigo, si el personaje de Hammett se hubiera limitado a pedirle a su despótico cliente que le hiciera un hueco bajo las mantas para tumbarse a esperar, muy cómodamente eso sí, que uno por uno todos los gángsters de Poisonville se personaran en su diván para confesar sus culpas y traumas infantiles, como habría hecho Maigret con más paciencia que el Santo Job (y unos huevos que ya los hubiera querido para sí el caballo de Espartero), no sólo es que el agente habría fallecido de inanición, sino que mi cliente habría resultado un pestiño insufrible, habría carecido por completo de interés literario, y, a buen seguro, ahora mismo no estaríamos hablando de él, casi un siglo después de su publicación, y menos aún escribiendo yo este encendido alegato en su defensa.

Dado lo cuál, me lleva a plantearme,  una vez más, ¿por qué demonios han reeditado a Simenon si hace años que se inventó el Valium?

No hay más preguntas, su Señoría.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Sumario de “COSECHA ROJA” I: La acusación.

Para ir preparando la vista del próximo viernes, el caso “Cosecha roja”, os dejo con los cargos que la fiscal Juana le imputa, y en unos días, con mis alegaciones en su defensa.
La última palabra, como siempre, la tendrá el  insigne jurado popular de las “Casas Ahorcadas”.
Id preparando vuestro veredicto.


Esta novela, en mi opinión, es la antítesis exacta de un Simenon. Si en este autor los personajes, su psicología y forma de vivir acaparan toda la atención del autor, privilegiando esto sobre la acción,en “Cosecha Roja” domina una acción trepidante en donde los personajes no existen, no están ni esbozados. Leyéndolo he tenido la impresión de que me estaban contando una partida de billar. Los personajes, que son un gran lío de nombres, son como las bolas puestas encima del tapete, el detective es el que tiene una perspectiva clara de la posición de las bolas y maneja el taco, buscando hacer carambolas. El lector asiste al rodar continuo de esas bolas dando unas contra otras o avanzando simplemente en algunos terrenos para acabar en algún golpe maestro que permita mover varias bolas a la vez. En definitiva, bastante aburrido esto de asistir a un movimiento insustancial que como en el billar va dibujando figuras geométricas sobre un tapete (en este caso una ciudad). Pienso que como esta novela se publicó por entregas en una revista, Hammet no se molestó en crear personajes con una cierta consistencia.
Lo único que me ha interesado en la novela es la denuncia que de algún modo hay sobre el sueño americano. El sueño de que cualquiera puede volverse rico e importante al margen de su origen. Este tipo de novelas negras clásicas plantearon la pregunta de ¿a qué precio se accede al poder y a la riqueza?, pero en el caso de “Cosecha Roja” es una pregunta más teórica que otra cosa, algo que, sin embargo, en las películas del Padrino (no he leído la novela) está muy bien analizado a través de personajes muy consistentes.
El único momento que a mí me ha resultado interesante, pero que Hammet esboza y abandona enseguida, es el momento en el que, tras 16 asesinatos, el detective tiene un amago de depresión. Es el único momento en que un personaje de la novela cobra un poco de sustancia humana, interesa su reflexión sobre la idea de que matar es adictivo, reflexión efímera pero que permite, hacia el final de la novela, que el detective albergue dudas sobre si él ha podido asesinar a la chica, pero ahí lo resuelve con otra carambola más en lugar de plantearse el dilema moral que ello supondría y rehuyendo que su compañero que también alberga dudas se lo plantee.
Sólo hay cuatro personajes que tengan tan ligero esbozo que se diluyen:
1-El detective, del que sólo sabemos su habilidad para manejar el taco y el esbozo de un sentimiento.
2-Dinah Brand, mujer fatal porque nos lo dicen, pues resulta difícil ver en ella el menor poder de seducción. Sólo sabemos su afición al dinero y al alcohol. Cuesta pensar que alguien ha matado por ella. Su presencia está justificada porque es la que pone en marcha la estrategia del billar.
3-Eliu Willson, que debería ser un personaje interesante tipo Corleone, puesto que es el que ha montado todo un emporio sobre la nada y sobre el aplastamiento obrero, y resulta un personaje mal dibujado del que sólo sabemos que es un anciano vociferante y atemorizado.
4-Dan Rolff, que debería ser un personaje con enjundia, y sólo sabemos que está enfermo y enamorado. En definitiva será el que se enfrente a Max Thaler. Pero pasa por la novela sin pena ni gloria.

Los demás son nombres, bolas que ruedan sobre esa mesa de billar, que uno adivina que de estar trabajados: “El susurro”, el boxeador,  Reno Starkey podrían haber sido interesantes pero que acaban siendo simples nombres de bolas que ruedan en inquietantes figuras geométricas.

domingo, 25 de noviembre de 2012

La marca del meridiano, Crónica sentimental en verde oliva.




1, 2, 3, responda otra vez: cosas típicas de España, por ejemplo, la tortilla de patatas.
-La tortilla de patatas, los picoletos, los cuern…digo los toros, el gitan…. Esto, el flamenco, la guardia civil
 ÑIIIAAAAAU (o como demonios suene una bocina).
Fallaste, so gil, repetiste el perejil.
Y es que, ¿acaso hay algo más “typical spanish” que un caimán?
Como mucho, un caimán haciendo guardia frente al toro de Osborne, mientras devora una tortilla con Camarón de acompañamiento.
Por eso, no es de extrañar  que las novelas protagonizadas por el brigada Bevilacqua y la sargento Chamorro sean la serie con más fundamento  (¿de verdad hace falta que explique el chiste?) del panoirama patrio actual.

Porque, como todo el mundo sabe, “La marca del meridiano”, última andanza de la benemérita pareja de sabuesos parida por Lorenzo Silva, es la flamante ganadora del último Premio Planeta.
Una obra que   vuelve a teñir de negro el centro del universo editorial, como ya hicieran en 1979 “Los mares del sur”, del archiconocido Vázquez Montalbán, y en 1984 “Crónica sentimental en rojo”, del más clásico, pero menos popular, Francisco González Ledesma.

Lo que a buen seguro muchos ignoran, es que fue el galardón que las Casas Ahorcadas concedieron a “La niebla y la doncella”, democráticamente elegida por nuestra tribu de negritos mejor novela criminal leída durante el curso 2010-2011, el sin igual “Tormo Negro”, quien levantó la moral de Lorenzo en sus momentos de bolchevique flaqueza, nuestra humilde y ahorcada botella de Resoli quien inspiró las páginas que le han permitido embolsarse la friolera de 600.000 eurapios.


Octubre de 2011. Las redes sociales están que arden, porque Los sirios  han prendido a Gadafi y ETA ha declarado el alto el fuego, cuando un cadáver aparece colgado de un puente en medio de ninguna parte.
Nada especial, si el interfecto no fuera un subteniente retirado, el antiguo mentor de Bevilacqua, y todo apunte a que se trata de un ajuste de cuentas.
Una entrega que devuelve el tono irónico a la serie, tras el cáustico paréntesis de “La estrategia del agua” (2009), reuniendo temas, tramas y hasta personajes ya conocidos, como la prostitución y la corrupción policial, un finado con doble vida o la ciudad condal, al tiempo que supone un necesario punto de inflexión, gracias al epílogo en que  el guardia desnuda su alma ante el lector, que al fin comprende la proverbial blandenguería del verderón, tan criticada por los aficionados.
Aficionados (por mí, por todos mis compañeros y por mí primero) entre los que yo mismo me incluía (que no es el hijo de mi madre aficionado a lanzamientos minerales y miradas hacia otro lado), ya que después de una década larga siguiendo la estela del tricornio de Vila, las muchas y nigérrimas lecturas a lo largo de estos años, me habían distanciado del principal culpable (cuán puta es la vida) de que me convirtiera al catecismo negro, por antojárseme  su estilo demasiado artificioso y políticamente correcto.
Y digo me incluía, porque la sexta me ha recuperado para la caballería verde oliva, reconvirtiéndome (por largo tiempo, espero) en fiel amante del  cuerpo.
Así que, si no saben que pedir a los reyes, aprovechen, que esta vez Lara ha dado en el clavo.
Ya tocaba.

martes, 20 de noviembre de 2012

El Negrito invisible



No, tribu, no es que me hayan abducido (al menos, no los OVNIS), sólo es que como ando más liado que la pata de un zarajo romano últimamente, no he tenido tiempo de pasarme por aquí.
Mas, aprovechando un respiro entre tesis, libros, reseñas, presentaciones y quebraderos de cabeza varios, os propongo un jueguecito de cara a la cena  del próximo 11 de Enero (más información coming soon), mi última frikada maestra:
El negrito invisible.
¿Que en qué consiste la movida? Leed atentamente, que luego decís que no se entiende.
Como a buen seguro Ampoirot, Cris Marple y algún que otro avispado negrito ya habréis supuesto, en un amigo invisible para detectives.
Porque a la postre, ¿cuál es la gracia de este tipo de chorradillas? ¿Los regalos? ¡Pero si la mayoría son una mierda! ¿Regalar algo a los amigos? ¡Pero si muchas veces te toca alguien a quien ni siquiera conoces! No, no. Al final, la verdadera gracia radica en adivinar quién ha regalado qué.

Los interesados en participar (que deberán asistir a la próxima sesión y a la del día 11), habrán de seguir los siguientes pasos:
1. Escribir su nombre en un papel durante la sesión del próximo viernes.
2. Sacar del saco el nombre de vuestra futura víctima.
3. Aprovechar las restantes discusiones y no menos sesudas cañas para hacer pesquisas sobre las preferencias  criminales del inocente (¡que no respondo del que regale 1280 almas a Guillermo!).
4. Una vez hayáis hecho vuestras indagaciones y sepáis de que pie cojea, le regaléis una novela del género (preferiblemente nueva, aunque se aceptan de segunda mano si están en buen estado, que la prima de riesgo manda).
5. Antes de envolverlo, dejad alguna pista  sutil (y subrayo sutil, a ver si vais aponer el típico acróstico chafardero, ¡que eso está muy visto!) sobre vuestra identidad.
6. Llegado el día del magno evento, con todo el disimulo que os sea posible, dejáis  vuestro paquete bomba en el rincón que destinaremos a tal fin.
7. Tras la entrega del Tormo Negro, se hará lo propio con los distintos crímenes.
8. Entonces, tomad papel y lápiz…… ¡y a husmear se ha dicho!
9. Concluida la comilona, se procederá a recoger las listas de sospechosos y, tras las acusaciones públicas pertinentes, los culpables irán  reconociendo sus fechorías.
10. Por último, el negrito más cuco del nido tendrá el honor… ¡de comer por cuenta del resto de la tribu!
¡No me diréis que no mola la idea!
¡Ya estáis tardando en apuntaros!

martes, 30 de octubre de 2012

La jornada estelar de los asesinos

Prometo solemnemente no decirlo con ánimo de afilar dientes ajenos, pero creo sinceramente que nuestra tercera excursión a Getafe ha sido, no ya  la más memorable (lo cuál no es moco de pavo, dicho sea de paso), sino también el mejor evento de todos cuantos hemos vivido  en la corta pero intensa historia de las Casas Ahorcadas (y ojo, que ya van unos cuantos, ¡y qué cuántos, oiga!).
 
 
 ¿Por qué? Creo que porque nunca antes habíamos pasado tanto tiempo juntos, riendo, charlando y matando.  Y nada une más que un buen asesinato múltiple. Tanto es así, que me he sorprendido escribiéndole a una amiga una verdad como un templo que hasta ese momento mi retorcido subconsciente me había estado ocultando: que había visitado Getafe con mis amigos del club de lectura.
Mas, como tengo una hijoreputación que mantener, dejaré la exaltación de la amistad para el sector pasteloso, y me limitaré a hacer una crónica sentimental en rojo  del día.
 
Empezando por el principio, finalmente trece fuimos los valientes (¡Noelia, esta te la guardo!) que nos pusimos en ruta sobre el minibús tan diligentemente gestionado por Noemiss Marple, que coreada por Pichuchina, la payasa asesina, animaron el viaje y tuvieron (ya no recuerdo quién) la brillante idea de hacernos desaparecer  a golpe de nana rimada con autor, al más puro estilo Agatha  Christie. Como creo sinceramente que tamaña obra maestra de la lírica castellana contemporánea debería pasar a la posteridad, en unos días la rescataré de los comentarios del post donde originalmente fue publicado, modificando sus dos primeras estrofas (tras consensuarlas con el resto, que esta es una obra a veintiséis manos),  pues como fuimos perfeccionando el modus operandi sobre la marcha,  desmerecen frente a las perlas que siguieron.
 
En fin, que entre carcajadas y manotazos de Miss Marple y negritos en vías de extinción, llegamos a Getafe. Pero como no contábamos con la astucia del  mío páter, que diría el Chapulín Colorado, hete aquí que nada más llegar, el prenda se hizo un siete en la camisa que cualquiera diría que el zorro había pasado por allí. Total, que mientras unos mojaban el churro (en chocolate), otros estuvimos esperando pacientemente a que los culpables de mi existencia se decidieran por una camisa.
 
Después de que todos hubiésemos mojado el churro (en chocolate), pusimos rumbo a la carpa, donde estaba a punto de empezar la presentación de un viejo conocido: bruno Nievas, que con Lorenzo Silva   como maestro de ceremonias (que por cierto inició el acto haciendo mención a las Casas Ahorcadas y dándonos las gracias por asistir) nos habló de su interesantísima “Realidad aumentada”, un prometedor thriller que será debidamente valorado por nuestro comité como posible lectura.
 
Otro tanto ocurrió con el siguiente evento, el de mi admirado Sebastian Fitzek, que accedió gustosamente (lo cierto es que si no llega a ser por nosotros, el pobre se vuelve a Alemania de vacío) a charlar y tomarse unas cuantas fotos, para regocijo del sector femenino de la tribu (de hecho, le dije, yo soy tu lector, pero ellas son tus fans). Lástima que los negritos me tengan tan poca fe (¡herejes!), y no comprasen la novela. De todos modos también tengo su correo así que siempre estamos a tiempo de hacerle una proposición indecente por Skyppe.
Descanso. Hora de comer, beber y poner al día la m@sacre, y eso hicimos. Matar un poco, beber demasiado y reírnos muchísimo (mención especial a la estrofa dedicada al pobre Páter Comunitatis).
 
Y por la tarde…… ¡salimos por la radio! Así es, como todos los actos son retransmitidos en directo por radio Getafe, y la carpa parecía una ciudad fantasma (sólo faltaba el matojo rodante y la musiquilla del oeste), le enchufaron la alcachofa  a Amparo…. ¡que les amenazó con que nos íbamos a traer el festival a la ciudad del crimen! Para rematar la jugada, me hicieron subir a la palestra, momento que aproveché para soltar una sarta de gilipolleces marca de la casa y para hacerle la introducción al figura Márquez, cuya presentación cruzada con Javier Rovira se disponía a comenzar en esos momentos.
 
Concluido el sarao, como no creímos oportuno echar a perder un Stradivarius con semejantes pezuñas, le regalamos un instrumento a la altura de sus posibilidades…. ¡una guitarrilla de los chinos que habría envidiado hasta el mismísimo Chiquilicuatre!
Por último, nos desplazamos hasta el teatro García Lorca, donde tuvimos el privilegio de asistir a un mano a mano entre dos auténticos pesos pesados de las letras como Lorenzo Silva y Javier Cercas, que hablaron de la última novela del autor de “Soldados de Salamina”, el necesario broche de oro para una jornada que sólo puedo calificar como estelar, la jornada estelar de los asesinos.
 
Y de lo que ocurrió esa noche, cuando anduve de parranda con el figura y otros amigos,  mejor no hablar, que hay ropa tendida y todavía estamos en horario infantil.
¿Qué, a que el año que viene os lo pensaréis dos veces antes de faltar al Getafe Negro?
 
Pero antes…. ¿quién se apunta a la Semana Negra?

martes, 16 de octubre de 2012

El Tormo Negro, lo mejor del Planeta

A estas alturas, casi todo el mundo sabrá ya que Lorenzo Silva es, gracias a la sexta novela de su pareja de picoletos, el flamante nuevo ganador del Premio Planeta. Desde aquí, nuestra más sincera enhorabuena a Lorenzo, aunque ello nos haga temer por nuestra excursión a Getafe Negro (pues, lógicamente, ahora no contesta a mis correos).
Lo que muy pocos sabemos, es que fue nuestro premio, el sin igual Tormo Negro, quien levantó el ánimo a Lorenzo en sus momentos de flaqueza (bolchevique),  nuestro humilde Resoli quien le susurró las inspiradas páginas que le han permitido embolsarse la friolera de 600.000 eurapios.
Aún así, el señor Lara  (que se las sabe todas, y alguna más que se inventa), consciente de lo certero de nuestros augurios, nos ha prometido  lotes de libros a toca teja a cambio de que el jurado de la próxima edición  esté integrado, ni más ni menos, que por Paco Didio Falco (que revisará hasta el punto del fin), Juana de Arco (que diseccionará las finalistas al más puro estilo Jack el destripador) y Carolina  (que  al grito de Vegetarian power, reinterpretará las obras de arriba abajo hasta reivindicar el pastel noir dentro y fuera de nuestras fronteras).
Lo que no sospecha el pobre tipo rico, es que no somos nosotros sino nuestra pócima mágica la fórmula del éxito editorial, que desde que existe, sin Tormo Negro  no hay Planeta.
Así que, vete preparando, Joe, que nosotros iremos dando de sí al pantalón para cuando nos invites a celebrar en las Casas Colgadas que la tercera entrega de Tom Z se ha alzado con el galardón.

domingo, 14 de octubre de 2012

Noirvedades

Por la presente, inauguramos una nueva sección donde dar cuenta de algunas de las muchas noirvedades editoriales  que  cada semana llegan a nuestras librerías.
 Ni están,  ni pretenden estar todas las que son,  desde luego, tan  sólo una selección de lo mucho negro que ve la luz cada semana, O cada mes, porque la periodicidad de este espacio dependerá muy mucho de vuestra colaboración.
La primera, cortesía de Loli Menéndez (negrita debutante, lectora veterana), merece un espacio destacado en estas líneas por dos motivos: en primer lugar su truculento título, “Safari sangriento” (RBA, 2012), y en segundo, porque su autor, el sudafricano  Deon Meyer, ostenta el honor de haber desbancado al mismísimo Steig Larsson en las listas de ventas franchutes. Para saber más, pinchad aquí.

En otro orden de cosas, la prestigiosa editorial Acantilado, a buen seguro cautivada por la encendida defensa de Maigret que hiciera nuestra Juana  el año pasado (no en vano, esta noticia va por y para ella) amenaza (y sí, mademoiselle, amenaza es la palabra) con reeeditar al bueno (por decir algo) de Simenon.  Para saber más, os recomiendo encarecidamente leer el brillante artículo de Patricio Pron que me remitió Antonio.
Y para terminar por hoy (que lo bueno si breve, menos trabajo pal nene) una noticia dedicada a nuestro Humphrey (aunque yo sigo diciendo que deberíamos apodarle Atilín): el maestro  Maluenda acaba de parir “Ruido de cañerías” (Alreves, 2012), la que es ya tercera entrega de la serie protagonizada por un viejo amigo de nuestro club (casi tanto como su propio creador): Atila, el rey de los hunos del Rabal. Y la trama no podría estar de mayor actualidad, pues  el detective es contratado para investigar  las aspiraciones políticas del presidente del Barça. Mientras hago hueco para leerla, os dejo con la crítica de otro maluendista irredento, el también escritor y amigo Paco Gómez Escribano.
Hasta aquí, el boletín de la semana.
Pronto, más y mejor.

domingo, 7 de octubre de 2012

Zarajo Noir


Con este artículo, se inaugura nuestra sección dentro del boletín mensual “Entre líneas” de la biblioteca municipal de Cuenca.


-¿Un club de novela negra? ¡qué interesante! ¡Con lo que  a mí me gusta la novela negra!
Mierda, ya la hemos jodido, me digo.
-¿Qué demonios pensará este fulano (lo dejaremos en masculino, que prefiero que me tachen de ser algo machista que ponerlo en femenino y que lo hagan de abiertamente misógino) que es la novela negra?
-¿Las obras completas de la Tía Agatha (Christie )?
- ¿La obra en que se basó “Raíces”?
La mitad de las veces, me quedo con la duda.
Y la otra mitad, desearía haberlo hecho.
Por eso, ¿qué mejor forma de iniciar esta pequeña sección que evitándome más sinsabores y quebraderos de cabeza explicando de forma clara y concisa qué es y qué no la novela negra?
Bien, pongámonos serios por un momento, sesudos incluso, para distinguir entre novela enigma, de suspense y negra.
La novela enigma es, ahora sí, aquella cuyos máximos exponentes son Sherlock Holmes y Hércules Poirot. En otras palabras, aquella en que se nos presentaba un caso endiabladamente enrevesado pero que, gracias al detective sabelotodo de turno, finalmente era resuelto y todos comían perdices hasta ser pasto de las lombrices.
-En segundo lugar, me gustaría que el amable lector (a fuerza ha de serlo, si ha llegado hasta aquí) piense por un instante en las películas de Alfred Hichcock. ¿Qué, ya lo tienes? Perfecto. Pues eso, pero en tinta en vez de celuloide, es una novela de suspense o thriller. Una novela repleta de acción (física o psicológica) en que los personajes las pasarán reputas para no perder la chaveta o palmarla en la siguiente página.
-Y por último (tata tachín tachín), se encuentra la novela negra, que surgió en la América de la ley seca y la Gran Depresión, por verbigracia de Dashiel Hammett, aunque con Raymond Chandler como capo di tutti capi. Novelas donde el detective (si lo había) tenía más nudillos que neuronas, el plomo (verbal y literal) y la sangre corrían a raudales y el autor pretendía (atentos que aquí está la clave), no sólo entretener a la plebe (que también, porque el que no vendía no comía),  sino fundamentalmente retratar y criticar los usos y desmanes, personas y desalmados de la injusta sociedad capitalista de su tiempo, que en muchos aspectos coincide con la del nuestro.
Y a todo ello, en un solo pack, es a lo que nuestro tristemente desaparecido paisano Ángel Luis Mota gustaba en llamar novela criminal. Una tricotomía (si me permitís el palabrujo) cada vez más difusa, dado que hoy en día la frontera entre los otrora claramente delimitados sub sub (y no sé cuántos  subs más) géneros se diluye.

Dicho esto, te pregunto, ¿sigues pensando que te gusta la novela negra?
Si la respuesta es sí, pásate por nuestro club y no dejes de echar un vistazo a los próximos números de este boletín (intentando, por favor, disimular que lo haces sólo para leer estas líneas, que tampoco es cuestión de despertar envidias y granjearse enemistades).
Y si es no, adiós muy buenas.

lunes, 24 de septiembre de 2012

VUELTA AL COLE

Como prometí, ahí va el resumen de la reunión que hemos mantenido esta misma tarde con la dirección de la biblioteca y los derivados de la misma.
A partir de ahora, como coordinador del club de lectura, seré el depositario de nuestro carnet colectivo, por lo que habremos de ser autónomos. Totalmente autónomos, hecho que, a efectos  prácticos, se traduce en:
1.  que aunque nos traerán los lotes, yo seré el único responsable de los mismos. En otras palabras, que la BP Fermín Caballero sólo ejercerá como correo, y una vez aquí, habrá de ser el coordinador el que os entregue los ejemplares en mano y el que los recoja. Y hasta que no esté completo el lote, no podré llevarlo a la biblioteca. Y, como hasta que no lo haga, no podremos solicitar el siguiente, será imprescindible, y subrayo imprescindible, que los que cojan un ejemplar lo devuelvan a la sesión siguiente, o se lo den a alguien para que lo haga en su nombre, porque ya no será posible hacerlo otros días, dado que el departamento de Actividades ha desaparecido.
2. Como no hay dinero ni para pipas, aquellos lotes que no estén en la red de Castilla-La Mancha que queramos leer, habremos de correr nosotros con sus portes. A este respecto, deciros que, tal y como tengo planteado el curso, estaríamos hablando de cinco, cuatro de Barcelona y uno de Azuqueca que, como su Ayuntamiento está en la puta ruina, no puede hacerse cargo de los gastos. Y lo peor es que es el primero….y sólo hay diez ejemplares.
3. Las sesiones serán los viernes de las 18 a las 20 horas, para no estar continuamente pivotando de fecha y hora para las presentaciones y potenciar la socialización alcohólica ulterior, cañas para los amigos.
4. Habrá un límite de 30 plazas, para acabar con las discrepancias entre apuntados y asistentes El que falte más de dos sesiones seguidas, abandonará las Casas del Gran Ahorcado.
5. Voy a necesitar ayuda para organizar los aspectos ajenos a lo estrictamente cultural. Para empezar, un secretario que levante acta de cada sesión: número de asistentes,  tareas llevadas a cabo y demás parafernalia. Como de regreso a mi casa, me he topado con el bueno de Guillermo y se ha ofrecido a serlo, una cosa menos, pero sigo necesitando gente para otros menesteres.
 He pensado que, para repartir el trabajo, podríamos crear tres comités:
 A) organización y gestión de eventos (reserva de bus para Getafe, restaurante para las presentaciones…).
 B) Difusión local de nuestras actividades (imprimir carteles, colgarlos por la ciudad…).
 C) Nuevas tecnologías (Diseño de carteles, edición de videos de los eventos, subida de fotos a Face-book…).
Id pensando cuál se ajusta más a vuestras posibilidades y aptitudes.

Dicho esto, os informo de que el curso empieza el próximo viernes 5 de octubre, de que el plazo de inscripción se abre mañana, y de que Todos aquellos que se inscriban se comprometen a:
·        Abonar 20 euros para lotes y gastos de presentaciones durante día la primera sesión.
·        Recoger y entregar sus ejemplares puntualmente.
·        Asistir a las sesiones con asiduidad.
·        Colaborar activamente con alguno de los comités.
·        Amar a las Ahorcadas (y a su apuesto coordinador) sobre todas las cosas. O al menos, lo suficiente como para cumplir con los puntos anteriores y evitarle un paro cardíaco fulminante el día menos pensado.

Siento ponerme tan duro, parecer un sargento chusqero, pero es la única forma de que nuestro club continúe.
Por cierto, dejaros ya de romanticismos chorras y compraros un lector, que cuanto antes lo hagáis, antes podremos ser absolutamente autónomos. Además, adelanto que una lectura obligatoria de este curso estará única y exclusivamente en e-book y que prepararé archivos con lecturas complementarias en formato electrónico.
Animaros, que he oído que ahora el Kindle vale 80 euritos de nada.
Turno de ruegos y preguntas

miércoles, 15 de agosto de 2012

La (gran) campaña del tío Tom



A mediados de noviembre pasé  un fin de semana en Valencia.
 ¡Bien por ti, chaval, ligarías por lo menos! 
 Concretamente, en la Convención de Fantasía, Ciencia- Ficción y Terror, más conocida como HispaCon.
¿Y qué?  Todo el mundo sabe que eres un friky (y que a ese tipo de saraos sólo acuden hembras klingon, así que si ligaste, prefiero no imaginarlo…… ¡mierda, demasiado tarde!).
Actuando de maestro de ceremonias de Claudio Cerdán, Emilio  Bueso y Joe Álamo, del Tuerto, el Yonky y el Zombi (así se llamaba el chiringo, y juro que el nombre, magistral por otra parte, no es cosa mía).
¿Te pongo un pin?
Mejor tres, porque, cuando todavía no se ha cumplido un año, echo la vista atrás, y me percato de que como sospechaba, las malas compañías son siempre las mejores, no  en vano, ese día tuve el gran honor de presentar en sociedad al último premio Novelpol (El País de los ciegos), el más reciente Celsius 232 de la Semana Negra de Gijón (Diástole ) y, sobre todo, al ganador del Tormo Negro 2012 y el Premio Pandemia (¿Será que como la cabeza me ralea, me estoy convirtiendo en el calvo de la Lotería literaria?).
Y es que, me complace resucitar el blog para hacerme eco de la noticia de que nuestro reanimado favorito ha sido elegido esta misma mañana mejor novela Z del año por los más de 400 votantes  que participaron en los premios Pandemia que otorga la página Web Infectados, especializada en temática zombi.
Porque, pese a su lamentable frase promocional,  no hay ninguno como el tío Tom, ninguno como el viejo Joe.
¡Larga no vida al detective Stone!

viernes, 6 de julio de 2012

Las Casas de Mauricio Romero


Lo sé, mucho ha llovido desde el 15 de junio, desde la presentación de Antonio Santos y su álter ego narrativo, el gran Mauricio Romero, pero juro que, encerrado como estaba entre másters, tesis y trabajos varios, apenas me he enterado. En cualquier caso, vayan por delante mis disculpas para el detective y su biógrafo.


Así y todo, no hay Alzheimer capaz de empañar el recuerdo de aquel día, de aquella sala atestada pese al calor, de la química (y no lo digo sólo por el sudor) que hubo entre Antonio y servidor.



 Cómo olvidar a sesenta personas riendo con piscineros deductivos, kamikazes parrillanos, Beefeaters con limón (parrillanos también), Casas Colgantes ambulantes y toda clase de chascarrillos romerianos. Porque si algo quedó claro ese día (y para mi sorpresa, sin necesidad de Resolí), es que Antonio-Mauricio (de todos los) Santos tiene estilo  e ingenio para dar y regalar.

Lástima que no se prodigue, que como los buenos vinos, sus comentarios hayan de paladearse muy de poco en poco, muy de tarde en tarde.


Ojalá no tengamos que esperar a que aparezca la segunda entrega de la serie para que vuelva a abrir la boca.

Y tú, Mauricio, regresa a las Ahorcadas pronto, vuelve a tus Casas por Navidad, sin turrón pero con novela, sin pelos en la lengua pero con tantas ganas de sacarla a pasear como siempre.



Porque si no, ¿quién llamará a las cosas por su nombre en la ciudad del crimen?

miércoles, 20 de junio de 2012

And the Black Tormo goes to....

Después  de la votación más reñida de la historia de los premios literarios (ríete tú del Nobel y el Príncipe de Asturias), con 23 negritos encuestados y empate técnico hasta el último voto (cuya identidad permanecerá en el anonimato para evitar represalias pastelosas), me complace comunicar que el Tormo Negro 2012 es para….
(1….2….3 segundos de silencio para hacerme sentir importante y mosquear al personal).


                                                      ¡Tom Z Stone, de Joe Álamo!

Y para celebrarlo…. ¡Joe ha prometido hacer la presentación mundial (siempre he querido decir algo así) de su segunda parte cuando venga a recibir el galardón!
Y ahora, si el ganador quiere decir unas palabras….ahí están los comentarios.

jueves, 7 de junio de 2012

Tormo Negro 2012: Round 1.


¡Ah de la tribu!
Con más de un 80% de los votos escrutados (y sólo cuatro negritos que no saben no contestan, y un paradójico voto en blanco), los resultados de la primera ronda del Tormo Negro 2012, en riguroso orden decreciente (esto es transparencia, y no lo de nuestros políticos),  son los siguientes:

  1. Revancha: 14 votos.
  2. Tom Z Stone: 11 votos.
  3. Letal como un solo de Charlie Parker: 7 votos.
  4. La felicidad de los ogros: 6 votos.
  5. El país de los ciegos: 5 votos.
  6. El valle de las sombras: 4 votos.
  7. A timba abierta: 4 votos.
  8. Pálido criminal: 4 votos.
  9. El atentado: 3 votos.
  10. Mala hostia: 2 votos.
  11. El chef ha muerto: 2 votos.

Así pues, me complace comunicar que los finalistas del Tormo Negro 2012 (joder, esto parece el Gran Negrito), son:
-         Revancha, de Willy Uribe.
-         Tom Z Stone, de  J. E. Álamo.
Como sabéis, la segunda vuelta se llevará a cabo el próximo 15 de Junio, durante  la cena de fin de curso. Si algún negrito no puede asistir,  pero quiere ejercer su derecho a voto, no tiene más que  hacérmelo llegar por correo (electrónico).
Y si no habéis leído alguno de los dos…. ¿a qué estáis esperando?

domingo, 3 de junio de 2012

El Un buen lugar para reposar, las Ahorcadas.


Gijón, verano de 2009. Mi primera Semana Negra, mi bautizo en el género. Hace calor, y, lamentablemente, como en muchas presentaciones, hay más gente sobre la tarima que frente a ella. Pedro de Paz, Óscar Urra, Juan Ramón Biedma y algún que otro etcétera que no recuerdo departían animadamente sobre “La lista negra”, una antología de relatos criminales compilada por los directores del congreso de Salamanca con textos de los mejores autores surgidos dentro de nuestras fronteras tras el cambio de siglo. Una obra imprescindible que, as usual, terminó en mi maleta, y que a la postre se convirtió en una valiosísima guía de lecturas durante los meses que siguieron.


Y tras la rueda de reconocimiento, dos sospechosos me llamaron especialmente la atención: la inclasificable Laura Fernández (¡a la que espero conocer en la SN de este año!) y un tal Luis Gutiérrez Maluenda, con el que, por mediación de un amigo, entablé relación epistol@ar hace un año, y al que finalmente pude abrazar hace diez días cuando lo recogimos de la estación tras no pocos quebraderos de cabeza.

Mas, como a todos los cuervos les llama la atención la ciudad del crimen, en vez de poner rumbo a la Casa de la Cultura, nos dirigimos al Parador para una breve pero intensísima caminata jodesiestas y mata personas, Plaza Mayor arriba, camino de las Angustias abajo, salpicada de fabulaciones del mío páter disfrazadas de datos históricos e infinidad de comentarios jocosos marca de la casa que habrían hecho palidecer al mismísimo Atila.



Y entonces sí, tras tomarnos un respiro y un chato de agua en la fuente del abanico, echamos a andar en dirección biblioteca para llevar a cabo el encuentro. Un encuentro notablemente menos concurrido que en otras ocasiones, pero tan agradable como el que más, gracias al ingenio derrochado por Maluenda, que tan pronto tildaba de venganza secular a la novela negra sueca (verídico) como especulaba con una probable visita de la reina de Inglaterra (¡lo juro!),  con una envidiable mezcla de erudición literaria y sentido del humor que cautivó al respetable y al impresentable del presentador.



En cuanto a la tribu, especialmente memorable anduvo Luis, cuya analogía entre Atila y Roberto Alcázar y Pedrín prometo no caerá en saco roto (¡vete preparando para la cena!), y nuestra inimitable Juana de Arco, que supo descifrar las viñetas bajo los párrafos de la novela.


Otra jornada para el recuerdo, en definitiva, otra razón para seguir luchando contra la crisis por mantener el  club a flote el curso que viene.

Una jornada que Maluenda prometió repetir cuando su originalísima “Fiesta” llegue a las estanterías el año que viene.



Recemos porque los mayas fueran de letras.

martes, 29 de mayo de 2012



 Negritas y negritos, negritos y negritas, tribu de las Ahorcadas, a falta de la última sesión de nuestro ínclito club, de la presentación del detective de Cuenca que tendrá lugar el próximo 15 de junio (carteles y ejemplares  coming soon), ha llegado el calor y, por tanto, el  momento de que os mojéis, de que elijáis vuestros tres libros favoritos de este año y me los hagáis llegar en un mail a mi correo(sergioveravalencia@gmail.com) antes del 4 de junio.

 Con los resultados de esta primera vuelta, publicaré en este blog los 3 o 4 finalistas, para que todos tengáis la oportunidad de leerlos antes de la cena  de fin de curso tras el encuentro con Antonio Mauricio (de todos los) Santos Romero, en que llevaremos a cabo la votación definitiva.

Para refrescar un poco la memoria, ahí va la lista de los doce candidatos en riguroso orden de lectura:

-El manuscrito de nieve, Luis García Jambrina.

-El valle de las sombras, Jerónimo Tristante.

-El chef ha muerto, Yanet Acosta.

-Pálido criminal, Philip Kerr.

-El atentado, Yasmina Khadra.

-La felicidad de los ogros, Daniel Pennac.

-Tom Z Stone, Joe Álamo.

-El país de los ciegos, Claudio Cerdán.

-Letal como un solo de Charlie Parker, Javier Márquez.

-A timba abierta, Óscar Urra.

-Revancha, Willy Uribe.

-Mala  hostia, Luis Gutiérrez Maluenda.

martes, 15 de mayo de 2012

Atila en la ciudad del crimen



Señoras y señores, negritos y adictos a Gran Hermano, como no hay tres sin cuatro, y los acueductos vacacionales se ciernen sobre el sufrido trabajador conquense de forma inminente, adelantamos el encuentro con el rey de los hunos y su biógrafo para el próximo viernes 25 a las 18, horario  Torre Mangana.

Y para que luego digan que no hago atención a la diversidad, que el blog es demasiado friky para llegar al grán público, os repito la misma información, pero con dibujillos molones, para que los amantes del reality lo entiendan, y no se vayan a la puerta del Sol con pancartas acordándose de mi madre.

lunes, 14 de mayo de 2012

Allí donde Willy emocionó


Si la presentación de Márquez fue un espectáculo (en el mejor sentido de la palabra), la de Óscar un ameno seminario sobre género y clásicos literarios, sin duda, la presentación de Willy Uribe se ganó al respetable por su mezcla de sentimiento y autenticidad, por  su naturalidad y simpatía.

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Un impagable e impagado viaje, el de Willy, que le llevó desde su Bilbao natal a la ciudad del crimen y vuelta en menos de un día, transbordo en el Foro incluido,  buen ejemplo de que humildad y Literatura (así, con mayúsculas) no tienen porqué  estar reñidas, que no vale más el que más cobra, ni cobra más, el que más vale.

Un encuentro mágico, irrepetible, donde Uribe desnudó su alma y la de su pueblo, donde lo dio todo y más, donde las risas se alternaron con la impotencia, las anécdotas para el recuerdo con otras que aunque nos gustaría olvidar, a muchos nos quedarán grabadas a fuego en la memoria.



Una presentación impactante como pocas (¡con lleno absoluto!), que luego dio paso a un encendido debate con punto y seguido en el Restaurante y suspensivos hasta casi las tres de la mañana.

Lástima que Willy pasara por Cuenca como un vascometa fugaz, espinita que, esperemos, podamos quitarnos pronto.

Porque Uribe ha prometido revancha, y Miguel Montes hacer lo imposible por ganar el Tormo Negro.





Y, sabiendo cómo se las gasta….a ver quién es el guapo que le quita la idea.




viernes, 11 de mayo de 2012

REVANCHA


Revancha


Por Juana Oleza



Creo que Willy Uribe en esta novela sin concesiones, Revancha, hinca el bisturí en lo que podríamos llamar “la maldad” de una serie de personajes.

La banalidad de la maldad” descrita por Hannah Arendt está en los personajes de Juan, Anselmo, Ricardo y sus mujeres y suegro (éste último añade un componente de brutalidad chusquera y por lo tanto un nuevo matiz) Y suscribo lo que aportaron Amalia y Paco sobre las mujeres, éstas están siempre vistas en su relación con los hombres, nunca por ellas mismas.

El único principio que rige sus vidas es mantener el estatus en el que viven sin cuestionarse sobre las consecuencias de sus actos. Están dispuestos a vender su alma al diablo antes de modificar un ápice su forma de vivir. Pueden vivir sin remordimientos porque nunca se han preguntado por el bien o el mal de sus acciones, sólo por la utilidad de las mismas.

La maldad luciferina” la encarnan Miguel Montes y Legazpi. Seres agudos (yo nunca llamaría a eso inteligencia) capaces de urdir toda una trama de destrucción “para divertirse”. Una especie de reto o de juego para poner a prueba su capacidad estratega, su poder manipulador, para colocarse su medalla de “ganadores”.

Para poder ser como son, estos malos luciferinos, y poder poner en pie su juego necesitan de la existencia de esos otros malos “banales” que aceptan cualquier juego que refuerce su estatus. Hay una interdependencia.

Todos ellos comparten el espacio de una Urbanización residencial, cerrada, vigilada y en donde falta el agua (a mi forma de ver, elemento simbólico. El agua es un elemento esencial para la vida).

Con estos mimbres pone Uribe a arder la hoguera. Lo que resulta más interesante es el seguimiento que hace de estos personajes, seres mediocres y amorales. A pesar de la gran tensión creada la violencia física está más sugerida que descrita y para mi ése ha sido un auténtico mérito de Uribe. Hay suspense  de principio a fin, pero el autor no hace ni una sola concesión ni a la sensiblería, ni a la esperanza, ni a la carnaza que está todo el tiempo sugerida. Crea un ambiente asfixiante que tiene al lector en ascuas. El miedo está en lo cotidiano y doméstico, en la presencia de un cuchillo, en el reflejo del espejo, en la puerta abierta que uno creía haber cerrado, en el crujir de la casa. Desde las primeras páginas se sabe que hay dos seres malvados y desde entonces, la presencia de Miguel, que atraviesa toda la novela, va a impregnar de dudas, sospechas y amenazas el gesto más inocente, el objeto más sencillo. Todo queda sumergido en esa maldad que está detrás de lo aparentemente “normal”, como las fotos de su libro “Allí donde ETA asesinó”. Lo estremecedor es que sabemos, que en ambos libros, esa “normalidad” encubre una monstruosidad.

El autor no afloja ni un solo momento, no hay redención, no hay esperanza, todo lleva a la destrucción. Y, a pesar de que, nuestro pie tiende a frenar en nuestro asiento de copiloto no hay freno posible. Queremos frenar porque Willy Uribe juega estratégicamente con una serie de elementos que nos hacen concebir ilusiones. Un partido de fútbol, un juego democrático que permite que un equipo pequeño, pobre, pueda ganar a uno de relumbrón. Da igual, nos dice el autor, aunque el personal subalterno gane en realidad pierden, siempre pierden. Hemos caído en la trampa de Uribe y hemos deseado con Edwin canalizar el odio, el rencor, la rebelión y ganar el partido, recuperar el orgullo y la autoestima. Pero también sabemos, como el autor, que es una victoria banal, el gran juego está perdido, los “indios” son “indios” con orgullo o sin él, en definitiva los grandes perdedores de esta sociedad.

Hemos caído de nuevo en la trampa de Uribe con Janyce, hemos querido que apareciera aunque sólo fuese un pequeño gesto de empatía de Miguel hacia algún ser humano. Pero este ser no tiene cabida en el juego, no se le aplasta pero se le aparta.

Y hemos vuelto a caer en la trampa con Helena, el único ser que ama, ese personaje que el amor hace que tenga orgullo y ponga límites y huya de la asfixia de la Urbanización, pero a la que finalmente el amor, el querer saber, la conduzca a la destrucción. Una vez más Uribe nos arranca la ilusión. No obstante, a mí me ha interesado mucho el tema sugerido, el porqué se ama a una persona que sabemos que no merece ese amor y porqué se necesita encontrar una razón lógica para poder romper con lo que nos encadena a esa persona cuando bien sabemos que es algo de tipo emocional. Aquí, Uribe incide en aquello de que el amor nos ofusca y no nos deja mantener la mente clara y alerta.

Hemos caído, los lectores, en la trampa de ilusionarnos con Peter Páramo, sin recordar que a Pedro Páramo le mata el miedo de los susurros que surgían de las casas de Comela. Hubiéramos querido que fuera capaz de sacarla del zulo donde ha sido enterrada. Y una vez más el autor nos ha dejado con el alma como una lenteja. No hay salida del zulo.

Al final de la novela el enfrentamiento entre los dos malvados “luciferinos”, también nos hace sentir una cierta esperanza, sólo uno de ellos puede liquidar al otro y a mi parecer da igual quién se cargue a quién, entre malvados anda el juego. De todos modos, me parece un nuevo acierto del autor que sea Miguel el que gane, es el final más amargo. La esperanza no puede llegarnos ni desde ese lado del infierno.

Todas esas trampas de Uribe están ahí para hacernos más dura, más tensa la lectura de la novela. Si no hubiese momentos de esperanza rompiendo tanta maldad seguida, tanto personaje gris, el libro nos hubiera cansado