Estadisticas

martes, 7 de enero de 2020

Un adelanto del próximo Noir Friday




 Se llamaba Anna Karlatos pero ya nadie la llamaba así. Había perdido por completo su identidad, su dignidad… Llevaba veinte meses con ellos. Veinte meses de pesadilla, malviviendo encerrada en una casa en la que encima tenía que oír constantemente que era una privilegiada. ¿Privilegiada de qué? “Tienes suerte de ser hermosa y deseada”, le solía decir Klaudia, no sin cierta envidia. La polaca era la madame, la carcelera… Las seguía por toda la casa como una sombra. Las obligaba a alimentase, a hacer ejercicio, a pasar un rato en el solárium, a depilarse, a aprender castellano. “Pensad en otras chicas. Sois unas desagradecidas… Aquí lo tenéis todo”, les recriminaba cuando oía alguna queja. Anna había aprendido a vivir sin lamentarse. Al principio lloraba cada día y Klaudia la hacía callar a bofetadas. Al poco tiempo de comenzar su cautiverio, fue testigo de cómo metían en un cuarto a una nigeriana que convivía con ellas. La llevaban a rastras. Tenía el rostro hinchado. Los moratones y las rojeces apenas se distinguían a causa del tono oscuro de su piel. Balbuceaba algo ininteligible. Al parecer había intentado huir. Anna no volvió a verla. No eran muchas las que habitaban aquella cárcel. Eso sí, todas guapas, muy guapas. Entre ellas no tenían relación. No estaba permitido. “Esta tarde tienes una cita. Pasaré a media mañana. Manicura, pedicura… Ya sabes, el ritual de siempre. Y alegra esa cara que esta noche follas”, esa era la manera que la vieja Klaudia tenía de anunciarte que ibas a volver a ser sometida. Que iban a abusar sexualmente de ti y que nada podías hacer para impedirlo. Dejarte violar era la mejor opción. Dejarte, dejarte… “Eres una hijadeputa”, pensaba Anna. “Ojalá llegue el día en el que te pudras en el infierno, puta polaca de los cojones”. No podía entender cómo personas de su mismo sexo podían implicarse en algo así. ¡Era una mujer! ¡Joder! En aquellos momentos Anna sentía una gran impotencia… Una gran incomprensión. Aquella mujer de piel arrugada no empatizaba ni un ápice con ellas. Era un ser vacío. Perverso. Era un corazón negro. Como ella llamaba a toda esa gente. Paradójicamente, a Anna la llamaban Bihotza. Corazón en euskera. Y se debía a la forma que tenía un lunar en su pómulo derecho. A menudo, se acusaba de haber sido un corazón negro en el pasado. Les había dado mala vida a sus padres y a la abuela Luigina con sus exigencias y rebeldía. Con dieciocho años, tras discutir con ellos, se largó de casa. Quería trabajar, pasaba de los estudios. Por aquel entonces, la crisis estaba en su punto más álgido en Grecia, y sus padres insistían en que no había trabajo y que debía estudiar duro. Muy duro. Ella detestaba que le impusieran cualquier cosa, las obligaciones espoleaban su alma guerrera. Y por eso se marchó sin dar explicaciones. Se marchó creyéndose mayor… Creyendo que se iba a comer el mundo… Y el mundo acabó engulléndola. Si no hubiese actuado así, si no hubiese tenido el corazón negro, ahora estaría en Grecia… En casa.

 
Corazones negros, de Noelia Lorenzo.

 

 
Y escucha la entrevista con la autora pinchando aquí, a partir del minuto 51.



sábado, 28 de diciembre de 2019

Desvelada la identidad de Carmen Mola


 
Por fin se resuelve uno de los grandes misterios de la novela negra contemporánea. Tras años de incertidumbre y teorías conspiranoicas que aseguraban que la escritora no existía, al fin se hace público el verdadero nombre de Carmen Mola, la exitosa autora de la serie protagonizada por Elena Blanco iniciada con La novia gitana.

Y visto en perspectiva, no parece casual que uno de los mayores fenómenos editoriales de la novela negra española de los últimos tiempos debutara con ese título, porque todo apunta a que Carmen Mola Flores, es descendiente nada más y nada menos que de la faraona, así que todos aquellos que defendían que en realidad era un hombre se van a tener que tragar sus palabras como el Sarandonga, con arroz y bacalao.

La información ha sido revelada hoy por un hacker conocido como Wiki-Lit, cansado de que la novela se colara entre los más vendidos, según sus propias palabras, “únicamente por el morbo y la mercadotecnia”. De esta manera, el pirata informático que saltó a la fama mundial por revelar que J. K. Rowling era la autora que se ocultaba tras el pseudónimo de Robert Galbraith, ha vuelto a convertirse en trending topic.

Aunque la noticia todavía no ha sido confirmada ni desmentida por Alfaguara, hay quienes aseguran que la primicia es una “fakenews” orquestada por la propia editorial como campaña navideña, porque desde que la información ha saltado a las redes, las ventas de la novela y de su continuación, La red púrpura, se han disparado.

Por si todo ello fuera poco, ha estallado una nueva polémica, ya que la fundación Secretariado Gitano ha declarado que la obra de Mola “ es una prueba del gran avance experimentado por la comunidad romaní dentro de nuestra sociedad, y particularmente del cambio de rol de la mujer gitana española”, tachando de xenofobia a todos aquellos que la critican

Y tú qué opinas, ¿te mola Carmen Mola?

martes, 10 de diciembre de 2019

Se acerca el invierno…y el negro polar



 
Este curso las Casas Ahorcadas nos hemos dado al polar, que aunque por su nombre podría parecer la novela negra nórdica, en realidad es el crimen literario francés. Y como ya es habitual, los negritos irán dejando constancia de sus opiniones, en este caso bajo la etiqueta Negro polar.
Para abrir boca, Leonilde Álvarez nos reseña la más salvaje de las noirvelas de la temporada, cuyo título lo dice todo: Escupiré sobre vuestra tumba.
 
 Boris Vian (1920-1959) fue un escritor existencialista francés que publicó con el seudónimo de Vernon Sullivan varias novelas criminales que denuncian el racismo contra los negros estadounidenses.
Lee Anderson, negro con aspecto blanco, huye de la tragedia que ha sufrido su hermano pequeño, “el chico”, al que han asesinado por haberse enamorado de una joven blanca. Decide vengar su muerte y todos sus actos van dirigidos a lograrlo. Trabaja como librero y busca integrarse en los grupos blancos sureños a través de la música, la bebida y el sexo. Maneja sus “armas de hombre” hasta entrar en las todopoderosas familias blancas.
Narrada desde el punto de vista de la víctima que busca venganza, esta novela tiene un estilo tan actual que parece increíble que fuera escrita en 1946. Un texto muy valiente para su época y que hoy sigue de actualidad pues el racismo y la ideología supremacista blanca siguen teniendo adeptos.
       Por si el tema no es bastante negro, el autor lo adereza con unos personajes pasotas y amorales con los que no se puede empatizar. Ambientes de corrupción, violencia y pederastia en los que el vengador Anderson se integra hasta finalizar como un psicópata de manual.
Esta obra de Boris Vian fue condenada y prohibida en 1949 por inmoral y pornográfica… como si lo que relatara el autor no tuviera correlación con la cruel realidad de esos años.
 Hoy en día, en el mundo de internet, no nos extrañan las imágenes que evoca la lectura, ya que por desgracia siguen siendo actuales, y no podemos dejar de leer, pues la prosa es adictiva, con un estilo libre y directo que te hace ver que todavía hay algo peor que ser Negro en una sociedad racista …
 
Ser mujer y Negra en una sociedad racista.


lunes, 25 de noviembre de 2019

UN TRÁILER DE EN BLANCO Y NEGRO


 
 
Sacó una fotografía y me la tendió con pulso firme. La analicé con aire competente. Se trataba del retrato, en satinado blanco y negro, de una bella mujer de suaves y delicadas facciones. Su boca carnosa era una incitación al pecado. Los pómulos bordeaban un rostro afilado e incitaban a tocarlo, a perfilar la línea con la punta de los dedos. La mirada altiva, de color indefinido, helaba la sangre incluso a través del papel baritado. Era como un ser supremo e inalcanzable, como una de esas fogosas divas que posan en las revistas de cine como si fueran maniquíes en un escaparate, luciendo su belleza espectacular y despertando la envidia, el deseo y la lujuria de quienes las admiran.

―¿Su hija?

―Mi mujer ―afirmó con arrogancia.

Sentí que me atragantaba al contemplar la foto que, en ese instante, era como una reliquia sagrada, como una postal con la efigie de una diosa de carne y hueso, tan real como el hombre que tenía delante exudando poder. Sí, poder. Porque él la había poseído. Y eso lo henchía del poder que da el sentirse dueño de alguien.

―Es bellísima.

―Lo es.

―¿Se dedica al negocio del cine?

―No, pero podría, ¿verdad? ―Asentí, admirada. Fue curioso, no podía acertar el color exacto del cabello, pero casi podía entrever su textura sedosa―. Creo... estoy seguro de que me engaña.

(…)

Él tomó un sorbo y se aferró al vaso como un náufrago a la tabla de salvación.

—Tómese el tiempo que necesite.

―Estoy bien. Es que busco las palabras adecuadas para que pueda entenderme. ―Me cayó mal aquel tío―. No me malinterprete. Una mujer no comprende lo que siente un hombre cuando su esposa lo engaña.

―Ya, apuesto que no es lo mismo que cuando sucede al revés.

―Exactamente, no lo es. ―¿He dicho que me caía mal?

(...)

—En caso de que eso fuera cierto, su esposa no es tonta como para...

—Mi mujer es tan guapa como tonta —me interrumpió—. Y es muy guapa, como ha visto usted. Ella vive en un mundo paralelo. Le prometes la luna y espera que se la entregues envuelta en papel celofán y con un lazo rosa.

No objeté nada, pero Violet Grant tenía cara de todo menos de tonta.

Hizo una pausa cargada de significado.

—No entiendo qué la empuja a sus brazos. Conmigo lo tiene todo.

Todo no, cavilé, le faltaba lo principal: su respeto.

―¿Cómo sabe tantas cosas de Besson?

―Tengo mis métodos.

Otra vez se mostró esquivo, pero insistí. Tuve la intuición de que mi cliente era proclive a expresarse con las manos y quise probarlo.

―Si yo fuera un hombre, ¿me lo diría? ―Asintió a regañadientes―. Pues imagine que soy el señor Bladovich. Al fin y al cabo, él leerá mis notas.

―Mi mujer me lo ha explicado. ―Dejó el vaso sobre la mesa―. Ayer tuve una charla con ella, ya sabe.

Cerró el puño izquierdo e hizo girar su alianza. Vi unos rasguños superficiales en los nudillos y la marca encarnada provocada por la ausencia de otro anillo. La verdad, no me gustaría charlar con él, tenía pinta de acabar llevando siempre la razón.

Por enésima vez, miré la imagen de Violet Grant. La compadecí. Su belleza la había convertido en un objeto decorativo, en una posesión. La razón que la había empujado a aceptar esa vida quedaba fuera del alcance de mi lógica. Una chica que podía tenerlo todo con chasquear los dedos... Clavé los ojos en sus ojos grises y ya no me pareció tan altiva ni tan ardiente, al menos no la clase de ardor que había interpretado momentos antes. En aquella mirada de papel satinado había tristeza, vacío, angustia. Y una necesidad vital de afirmar con rotundidad que no pertenecía a nadie más que a sí misma

martes, 19 de noviembre de 2019

Llega el Noir Friday, llega En blanco y negro.


Por Sergio vera Valencia, coordinador de las Casas Ahorcadas.

 


¿Te gusta jugar a los detectives?

Pues imagina que vives en 1950 en Los Ángeles y necesitas un investigador privado. En el periódico encuentras la agencia de R. J. Bladovich. Cuando llegas a su oficina, hay una chica de cara angelical con un anillo de compromiso en el dedo. ¿Qué pensarías, qué harías?

Antes de seguir, párate a meditar un momento.

¿Pensarías que es la mujer y secretaria del detective? ¿Preguntarías por el señor Bladovich?

No te preocupes, es normal. Cuando pensamos en un detective privado, sobre todo en la época de los clásicos del hard-boiled y el cine negro, lo más habitual es que te venga a la cabeza el arquetipo de sabueso cínico, mujeriego y alcoholizado que popularizó en la gran pantalla el mito Bogart.

Y Prado G. Velázquez lo sabe.

Por eso creó a Rachel Bladovich, para cambiar de género todos los estereotipos del género negro.

Porque Bladovich es una detective más cínica que Marlowe, más mujeriega que Spade y más alcohólica que Archer. Pero como es una adelantada a su tiempo y ganarse la vida de huelebraguetas en plena caza de brujas no es nada fácil para una mujer, y menos lesbiana, Rachel tiene que hacerse pasar por la esposa y secretaria del ficticio y eternamente ausente señor Bladovich.

Por eso cuando un día Paul Grant, un acaudalado y posesivo empresario le encargue investigar la presunta infidelidad de su atractiva mujer y la identidad de su misterioso chantajista, aunque sepa que su cliente es un maltratador, no tendrá más remedio que aceptar el caso

Un caso que le hará comenzar el libro desnuda y maniatada, después de que sus pesquisas le lleven tras los pasos de un asesino de mujeres al que nadie conoce pero todos temen, a reencontrarse con sus antiguos colegas de la pasma que la odian por destapar una historia de brutalidad policial, a descubrir la cara oculta de un aparentemente oscuro y pusilánime vendedor de coches y a sentir la atracción fatal de una sensual mafiosa.

Y esto es sólo un tráiler del debut de la manchega Prado G. Velázquez. Una novela de cine y llena de referencias al cine negro desde su título. Una obra tan canónica en su planteamiento como transgresora en su pretensión de convertir en feminista una fórmula narrativa tradicionalmente testosterónica. Un título que consigue trasladarnos magistralmente a la Edad Dorada de Hollywood con un estilo cargado de ironía y erotismo que resulta a un tiempo visual y poético, cinematográfico y literario, una trama que habría firmado el mismísimo Hitchcock y unos personajes que piden a gritos su propia serie.

En suma, una lectura ideal para conmemorar el día contra la violencia de género e inaugurar los Noir Fridays, presentaciones en que podrás llevarte dedicadas y con suculentos descuentos las mejores novelas criminales del año.

Por eso, las Casas ahorcadas se complacen en invitarte a la presentación de En blanco y negro que tendrá lugar el 29 de noviembre a las 19 h en el salón de actos del Instituto Pedro Mercedes.

¿O se te ocurre un plan mejor para el Black Friday?

lunes, 28 de octubre de 2019

DOS NOVELAS CRIMINALES FANTÁSTICAS PARA ANIMAR A LA LECTURA.





Tradicionalmente la crítica ha distinguido entre obras literarias y paraliterarias, entre Literatura con mayúsculas, Clásica, y literatura con minúsculas, popular. Pero a poco que nos paremos a pensar resulta innegable que muchos Clásicos de la literatura española (por centrarnos en la que compete a Lengua Castellana y Literatura, materia troncal en ESO y Bachillerato), desde el Cantar del Mío Cid al Lazarillo de Tormes pasando por Don Quijote de la Mancha, en su tiempo eran lectura de consumo, obras creadas para entretener al gran público.

A pesar de ello la literatura popular contemporánea es y ha sido escasamente estudiada en nuestro país, por no decir abiertamente denostada por la crítica y el sistema educativo. Pero si durante la Educación Secundaria realmente pretendemos lograr el afianzamiento del hábito lector como señala el artículo 33 de la LOMCE, creemos que es un sinsentido no abordar la literatura popular en clase, cuando la mayoría de las obras más leídas de los últimos años como Harry Potter, Crepúsculo o Los Juegos del hambre pertenecen a géneros tradicionalmente considerados menores.

Por ello, desde el Plan de animación a la lectura de género negro Con sangre entra proponemos priorizar el disfrute lector sobre la excelencia literaria, obras que despierten el interés del alumnado para que aprendan a leer de forma crítica y que una vez preparados y motivados se puedan adentrar voluntariamente en los clásicos de nuestra literatura con un mínimo de garantías.

Y como por experiencias previas hemos constatado que muchos adolescentes prefieren la fantasía a la cruda realidad, vamos a partir de novelas de transgénero popular, de crímenes literarios fantásticos.
Así, para últimos cursos de Educación Primaria y primeros de Secundaria proponemos quién pilló al bobo feroz de Sergio Vera, que traslada todos los elementos del noir al universo de los cuentos populares con mucho humor, como puede observarse en el siguiente fragmento.

Y a partir de 3º de ESO recomendamos Tom Z Stone: Imagine de J. E. Álamo, una novela negra zombie de gran éxito en institutos que se alzó con el premio Tormo Negro-Masfarné a la mejor obra criminal leída por las Casas Ahorcadas en 2012.

Para animar a su lectura, como adelanto de la antologuía de este curso presentamos un breve relato de la precuela del primer caso de este sarcástico y sentimental Marlowe redivivo y una pequeña pero completa guía sobre el autor y su obra.

Y si y solo si después de leer los extractos el alumnado decide adentrarse en las novelas, proporcionaremos a los centros interesados una completa guía de actividades de iniciación a la lectoescritura de género negro fantástico que culminaría con el encuentro con sus autores, sabedores de la importancia que este tipo de actos tienen para el fomento del hábito lector.

De esta forma pretendemos contribuir a cambiar la visión que nuestros jóvenes albergan sobre lalectura, que ocupa el último puesto entre las actividades de ocio de los alumnos de Castilla-La Mancha, y que incluso los que la practican distingan entre los “libros que les gustan” y “los que les obligan a leer en el instituto”.

Palabra de lector traumatizado por las tragicómicas putadas de La Celestina y la falta de Misericordia de Pérez Galdós.

domingo, 13 de octubre de 2019

Cronograma del Plan Con sangre entra



Octubre-diciembre  2019

Introducción a la lectoescritura de novela negra fantástica:

Encuentros con autores introductorios:

Quién pilló al bobo feroz, de Sergio Vera (5º Primaria - 2º de ESO).

Tom Z Stone: Imagine, de J. E. Álamo (a partir de 3º ESO), primera entrega de la serie del entrañable y sarcástico detective zombie, Premio Tormo Negro Masfarné 2012.


Diciembre de 2019

Lectura de antologuía Con sangre entra y elección de libros del 2º trimestre.


Febrero-marzo 2020 (fechas a determinar por cada centro)

Encuentros con autores seleccionados.


Abril de 2020

Envío de materiales del VIII Festival de las Casas Ahorcadas.

7 y 8 de mayo: Jornadas para centros educativos del VIII Festival Internacional de Novela Criminal las Casas Ahorcadas.


Junio de 2020

Evaluación del plan


Actividades de ampliación, encuentros del Club de lectura las Casas Ahorcadas:



29 de noviembre (semana del Día contra la violencia de género).

En blanco y negro, de Prado G. Velázquez, novela clásica, hard-boiled, que invierte los roles de género dentro del negro, con una detective privada lesbiana en la América de los 50.


10 de Enero.

Corazones negros, de Noelia Lorenzo, novela negra de inspiración nórdica sobre la trata de mujeres que recibió el Premio Cubelles noir a la mejor novela negra escrita por una mujer en 2018.


6 de marzo.

Descansar o ser libre, de Marin Ledun, última obra del laureado autor francés, premio Letras del mediterráneo2019.


12 de Junio.

Habana Réquiem, de Vladimir Hernández, primera entrega de la serie de este guionista y escritor cubano en que retrata el lado oscuro de su ciudad natal.