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domingo, 10 de junio de 2018

Finalistas del VIII Tormo Negro-Masfarné


Parece que fue ayer cuando empezamos el octavo curso….  y ya lo hemos terminado.

Y como ya es habitual, después de la última y memorable sesión con Mabel Lozano, los negritos más leídos de la tribu de las Ahorcadas se reunieron para atascarse a huevos fritos con patatas, y de paso, decidir cuáles de los 23 libros que hemos leído este año serían los finalistas del Tormo Negro-Masfarné.

 Pues bien, en riguroso orden aleatorio, los aspirantes son….

 
Apóstoles y asesinos, de Antonio Soler.

Ya no quedan junglas adonde regresar, de Carlos Augusto Casas.

Tres minutos de color, de Pere Cervantes.

Historia de un crimen perfecto, de Mikel Santiago.

¡Felicidades a los cuatro fantásticos!

Y el resto, ¡ya sabéis como matar el rato este verano!

Porque son cuatro obras tan distintas como recomendables, desde la crónica de los orígenes del anarquismo en Barcelona primorosamente novelada por Antonio Soler, a la deliciosamente gamberra, tarantiniana y castiza ópera prima de Carlos Augusto, pasando por la personalísima fusión de género negro y fantasía sobre las Experiencias cercanas a la muerte firmada por Pere Cervantes, a la absorbente y atmosférica novela corta que aupó a Mikel Santiago al Olimpo de los dioses de Amazon.

El ganador se decidirá el 28 de septiembre, durante la primera sesión del noveno curso.

Eso sí, seguid atentos al blog, que como buenos negritos ¡en las Ahorcadas no tenemos vacaciones!

lunes, 4 de junio de 2018

Presentación de El proxeneta, de Mabel Lozano.



 
Por Sergio Vera Valencia, coordinador de las Casas Ahorcadas.

 Me llamo Miguel, pero todos me llaman El Músico. Soy proxeneta.

Con estas sencillas palabras, se presentó a la productora, guionista y directora Mabel Lozano, el dueño de doce de los mayores macroburdeles de España y uno de los pioneros del tráfico de mujeres en nuestro país. Y tras más de una década rodando documentales denunciando la explotación sexual de la mujer por boca de sus víctimas, como “Voces sobre la trata” (2005) o “Chicas nuevas 24 horas” (2015), con los que se ha alzado con galardones dentro y fuera de nuestras fronteras y ha recorrido innumerables centros educativos, la toledana decidió que la historia y la voz de Miguel serían ideales para firmar su primer libro, que actualmente está adaptando a la pantalla.

Una durísima obra de no-ficción, en la que El Músico, nos describirá en primera persona, y de forma cruda y sin concesiones, todos los entresijos del lucrativo negocio que se oculta tras una de las mayores lacras de la sociedad actual.

De su mano, seremos testigos de la evolución de la prostitución en nuestro país, desde los clubes llenos de españolas y macarras de los 80 y los 90, a la llegada de las primeras mujeres de deuda por las mafias latinoamericanas, hasta que finalmente fueron los propios dueños de los burdeles, los que las captaban en países como Colombia o Paraguay.

Pero aunque estas miles de mujeres llegan a los prostíbulos de nuestras carreteras con la promesa de que en poco tiempo podrán volver a sus casas con dinero suficiente como para salir de la miseria, luego se ven forzadas a trabajar en “la noche” durante años.

Y es que, las mujeres de trata deben pagar todos los días una cuota por la habitación, por las toallas, por los preservativos, por revisiones médicas… haciendo que cada noche paguen más de lo que ganan, y que cada día que no lo hacen, sus deudas aumenten, quedando irremisiblemente atrapadas en la red que sus captores habían tejido con mentiras y buenas palabras.

Y cuando, desesperadas, las prostitutas intentan escapar o denunciar a sus captores, los lobos se quitan la piel de cordero y, los proxenetas amenazan con hacer daño a sus familias, dando pie a historias tan trágicas y desgarradoras como la de Lucía, una bella colombiana que tras años vendiendo su cuerpo, descubrió que la única forma de poner fin a su situación, era abrirse las venas.

Por si fuera poco, Miguel nos revelará aspectos de la prostitución todavía más silenciados e incómodos para el lector, como los distintos perfiles de cliente que acude a los clubes, o todos aquellos supuestamente intachables profesionales como abogados, médicos o incluso policías, que se llenan los bolsillos gracias al supuestamente ilegal mercado de la carne humana.

Todo esto y mucho más, es El proxeneta, una lectura tan dura como necesaria que debería ser de lectura obligada para hijos padres y abuelos, para todos aquellos que como yo, pensaban que la esclavitud se abolió hace siglos.

Por eso, las Casas Ahorcadas se complacen en invitarte a su presentación, que tendrá lugar el jueves 7 de junio a las 18:30 en el salón de actos de la Delegación de Educación, Cultura y Deporte.

jueves, 31 de mayo de 2018

“El Proxeneta”: la puta realidad tras “Pretty Woman”.


¿Alguien es capaz de imaginar que una mañana, de pronto, una mujer se levanta y decide ser puta?
Vamos, que se cambia el vestuario, se pinta los morros y se lanza a la calle, a aguantar al primer tipo repugnante dispuesto a pagar por sexo y sentir que una tía es, al menos por un rato, de su propiedad.
Siempre me hizo gracia Pretty Woman.
Una mujer que entra y sale de la prostitución cuando le da la gana y como le da la gana, y encima encuentra el amor verdadero… Me pregunto de dónde sacarán esas historias los guionistas del cine y la televisión.
Sé que si las cuentan es porque venden más y porque así lavan las conciencias de mucha gente.
De los clientes, que siempre quieren sentirse limpios, pero son los que sostienen el negocio, para empezar.
De la sociedad, que mira para otro lado y es cómplice de lo que sufren ellas.
De quienes las explotamos, que intentamos justificar lo injustificable…
No hay prostitución que se ejerza libremente, eso es radicalmente falso.
Tanto la prostitución como la trata para la explotación sexual se ejercen por distintas circunstancias que vuelven muy vulnerables a las mujeres y que nosotros aprovechamos sin dudar. La feminización de la pobreza, la precariedad tan presente en sus vidas, sus necesidades económicas o emocionales las convierten en presas muy fáciles de manipular.
Más aún cuando se cruzan en el camino con especialistas en el arte del engaño.
Como nosotros.
Como yo.
 
El proxeneta, Mabel lozano. Al revés, 2017.


viernes, 18 de mayo de 2018

En un nigérrimo lugar de La Mancha



Seguimos con las recomendaciones, esta vez de una estupenda novela del conquense Roberto Osa, ganadora del Premio Felipe Trigo y finalista del Nadal 2017. El paisano estará en la Feria del libro “Cuenca lee”, el sábado 19, a partir de las 12:30 en el salón de actos de la Biblioteca Municipal.

No os lo perdáis, porque aunque habla de un lugar de La Mancha tan negro, que es preferible no acordarse de su nombre… esta novela es de las que no se olvidan.

  
Morderás el polvo, de Roberto Osa.
Por Amparo Prados.

 
“Mataré a mi padre este fin de semana”.

Así comienza esta novela de Roberto Osa, en que se mete en la piel de Águeda, una manchega tuerta en la treintena, que tiene un trabajo nocturno en un centro de atención telefónica ciudadana; comparte turno con Tariq, y algo más, un embarazo ya en su octavo mes de gestación.

Águeda salió de su pequeño pueblo, uno de esos que va perdiendo sus gentes y se aboca a la desolación, esa desolación que Águeda se ha llevado con ella a Madrid, esos demonios que se han ido con ella, porque te acompañan donde vas, y que ante la llamada de su padre, le empujan a ir al pueblo, ese donde dejó a su padre y también un ojo.

Y allí nos lleva, en un relato que abarca ese momento en que decide ir y matar a su padre, y vuelve a ese pueblo que más recuerda a esos escenarios de Jim Thompson que La Mancha en la que yo me crié, o quizá es que poco comparto con Águeda, quizá solo ese humedal.

En este relato desgarrador, el autor nos dice que a veces somos nuestro peor enemigo, que no se puede salvar al que no quiere ser salvado, una historia corta que te encoge el alma.


miércoles, 9 de mayo de 2018


 
Prólogo de “En silencio”, de Marin Ledun.

Para celebrar que mañana, jueves 10 de mayo, a las 20 h, el escritor francés Marin Ledun estará presentando su nueva novela “En silencio” (Versátil, 2018), en el Instituto Francés de Valencia, en el marco del Festival VLCNegra2018, os dejamos su prólogo en primicia primiciosa.

 
La francesa cuando venga…

¿Quieres jugar a un juego?

No temas. Te prometo que no soy el zumbado de “Saw”.

Solo será un inocente juego de rol, un pequeño test para saber si este libro es para ti.

¿Qué me dices, te atreves?

Veo que sí. En ese caso, imagina….

Imagina que, vienes de familia humilde, pero tienes el trabajo ideal, y los miembros del otro sexo no te quitan nunca el ojo de encima.

En otras palabras, imagina por un momento, solo por un momento, que lo tienes todo para ser feliz, que eres Emilie, la protagonista del libro que, si estás leyendo esto, supongo que tienes entre manos.

¿Qué, a que te dan ganas de saltar montaña arriba pegando botes, cantando a grito pelado al más puro estilo Heidi?

Pues déjate de cantes tiroleses, que esto es una novela negra.

 Por eso, Ahora imagina que un día, un mal día, tienes un accidente de tráfico. Chocas con otro coche, y por su culpa, por culpa de su conductor, pierdes una pierna.

 Y con tu pierna, tu trabajo de ensueño, y tu vida perfecta.

 Y encima, para rematar la jugada, para rematar la putada, el culpable sale de rositas.

Ahora dime, va, dime, ¿Qué harías?

En serio, párate a pensar, ¿qué harías?

Justicia, ¿verdad?

 O lo que es lo mismo, venganza.

 

Pues esto es lo que se plantea, lo que te plantea “En silencio”, una novela que , terminado su primer e impactante capítulo, no podrás, ni querrás dejar de leer, hasta llegar a su chocante desenlace, mientras te preguntas constantemente, si también tú estarías dispuesto a hacer lo mismo que Emilie.

No en vano, como vimos y leímos en Alex de Pierre Lemaitre, o Tarántula de Thierry Jonquett, la francesa cuando venga, es que venga de verdad.

Aunque con el paso de las páginas, la línea entre víctima y verdugo, culpable e inocente, sea cada vez más tenue, más  difusa.

Y sin embargo, haga lo que haga, diga lo que diga, tú, como yo, no podrás evitar identificarte con Emilie.

 Preocuparte por sus preocupaciones, sufrir con sus sufrimientos, justificar sus injustificables errores.

Porque todos tenemos algo de Emilie.

 

Y es que, “En silencio” es un himno en clave de thriller intimista a los eternos perdedores del sistema, aquellos que luchen cuanto luchen, luchemos cuanto luchemos, durante décadas, durante generaciones, están, estamos, abocados a seguir siendo los últimos monos del zoo, los juguetes rotos del capital, los extras de la Historia.

Quizá por esta capacidad para meter el dedo en la llaga de la sociedad, por sus originales estructuras, o tal vez por su capacidad para diseccionar el alma humana, En silencio, como sus personajes, novela a novela, galardón a galardón, Marin Ledun está fraguando una de las carreras más prometedoras de la literatura criminal francesa actual, destapándose como una voz diferente, pidiendo a gritos un hueco en nuestras librerías, y un espacio en tu estantería.

Pero mejor me callo.

Porque si has llegado hasta aquí, seguro que estás deseando conocer a Emilie.

Así que, sin más, te dejo con ella.

Y con tus dudas.

 

Sergio Vera Valencia
Director de la colección Off Versátil

domingo, 6 de mayo de 2018

La novela negra más bizarra e inclasificable



 
Tras tomarnos un respiro para recuperarnos del festival de este año, volvemos a las andadas, volvemos a las propuestas de la tribu.
Y lo hacemos con la reseña de la novela negra más bizarra e inclasificable que leí el año pasado. Una reseña doblemente interesante, porque ha sido perpetrada por Elena Scarpetta, una negrita que prefiere permanecer en el anonimato.
Así que, la intriga está servida. ¿Cómo será la novela para que hasta yo diga que es tan rara? ¿Quién será la negrita enmascarada?
Una pista: no se llama Manolo.
 
La japonesa calva, de Jesús Tiscar.
Por Elena Scarpetta, la negrita enmascarada.
 Hay libros de los que uno recuerda su argumento a lo largo de los años y otros que impresionan por distintos motivos. Este es uno de ellos.
  "La japonesa calva" es la obra ganadora del Premio Ciudad de Getafe 2017. No es una novela policiaca con su crimen y su detective, es una novela negra, muy negra llena de crítica social. Un relato coral, amargo, duro y perturbador, que no deja indiferente.
La trama está  ambientada en la periferia de una ciudad cualquiera de España del 2016, con el gobierno en funciones. Una ciudad de 400.000 coches, en  un barrio degradado de clase baja del extrarradio, donde las historias de más de una decena de personajes, aparentemente independientes entre sí,  giran en torno a Kazumi Kuriwako, una japonesa rasurada (que no calva),  masajista rara y feucha, de pasado oscuro que se gana la vida dando masajes eróticos con final feliz.
Un guardia civil, una niñaca con un novio con "Daun", un anciana con artrosis, una pelirroja explosiva engañada por su marido, un asesino novato que busca hacerse famoso, una madre explotadora, un camello, un azafato del Decathlon... A medida que transcurre la novela se hilvana la compleja red que conecta a los actores y  que avanza y retrocede una y otra vez en la línea temporal.
Los personajes son desgraciados, retrato de las miserias actuales y reflejo de los sucesos del noticiario. Les toca de cerca el abuso, la pobreza, la traición, el engaño y la soledad, sobre todo la tremenda sensación de soledad que transmiten todos y que quizás sea el nexo de unión de  los protagonistas.
 Y es que, el crimen no deja de ser más que otro elemento de ambientación, que transcurre en un segundo plano, casi anecdótico.
El estilo de la prosa de Tiscar es original y arriesgado, consigue que sea fluido, incluso con párrafos largos. Impresiona por ser muy coloquial y, sin embargo, muestra estar muy meditado hasta en las partes más machaconas y descoloca desde la primera página.
En resumen, una zambullida en los arrabales a través de una novela corta y única.




jueves, 26 de abril de 2018

DESPEDIDA A LA FRANCESA, YA NO SON LO QUE ERAN








Normalmente, una despedida a la francesa suele ser haciendo mutis por el foro, sin decir ni mú.

Pero, ¿desde cuándo hay algo normal en las Casas Ahorcadas?

Por eso, en honor a la estrella invitada de nuestro VI Encuentro de Novela Criminal, Pascal Dessaint, vamos a despedirlo a la francesa, dando mercis.

Merci a Ángel Mariscal, Marta Segarra, Ángel Tomás, María Ángeles Martínez, María Ángeles Zurilla, Ramón Freire y Antonio López, porque Siempre pagan los mismos, y no lo digo solo por el flamante ganador del VI Tormo Negro–Masfarné.

Merci al Hotel Torre Mangana, al Centro de Iniciativas Culturales, y muy especialmente, a Paco Auñón de la SER por siempre estar, y a Olga Muñoz y la Biblioteca Municipal, el hogar de las Casas, la casa de las Ahorcadas.

Merci a mis negritos, porque al contrario que los de Agatha Christie, cada vez son más, y más entregados.

Merci a todos los invitados, y excuse moi por explotarlos como negros. A Antonio Iturbe, por ser el mejor cuentacuentos con el que se puede contar; a mi hermano Carlos Bassas, por ser el mejor pregonero de la Historia (con permiso del maldito Domingo Villar); a Mikel Santiago, el nuevo jefe de la banda, por dar la nota en la inauguración; a Lorenzo Silva, por ser el escritor más humano del planeta y parte del extranjero; a Carles Quílez, Rafa Melero, Graciella Moreno y Carlos Augusto Casas, que ya son “cosa nostra”, “uno de los nuestros”, con un merecido bis a Graciella y Carles, por repetir sin repetirse en sus talleres en la Universidad; a Javier Manzano y Darío Eme Hache, los men in black and noir, por el currazo de montaje y el palizón de viaje express; a José Antonio Pérez Ledo y Ana Alonso por su chispa y por “El Gran Apagón”, a Miguel Mula, Víctor Gutiérrez y Ana López por crear muchachada noir; y a los alumnos y profesores de los IES Alfonso VIII, San José, Lorenzo Hervás y Panduro, La Sagrada Familia y Pedro Mercedes, por confiar en mí y apoyar la jornada; a Mikel Santiago, David Zaplana, Ana Ballabriga y Lorena Franco, porque a pesar de ser los más buscados de Amazon, se han dejado encontrar por Cuenca; a Rafa Melero, por compartir con nosotros sus inolvidables experiencias atrapando asesinos y perdiendo trenes; a Pascal I, el rey de la pista y de las Casas Ahorcadas; a Juan Carlos Galindo, por los abrazos en Cuenca y la visibilidad en El País; a Julián Serrano, Juana Oleza y Dominique Boniface, voces y guardaespaldas del Elvis Presley de Tolouse; a Jesús Lens, por  su chispeantes cócteles y sus originales bandas sonoras; a Vicente Garrido, por mostrarnos su mejor perfil; a Víctor del Árbol, Martín Olmos y Carlos Bassas, maestros de la frase lapidaria, por no encargar mi epitafio; a Vicente Marco, que se merece los premios que gana y los que no; y a Nieves Abarca y Vicente Garrido, por estar dispuestos a matarse por el Tormo.

Y por encima de todos, merci beaucoup a mi equipo: a mi hermano Carlos Basas , por estar siempre ahí, aunque esté en Pamplona; a mi padre, por los libros y los viajes; a Marta Marne, mi jefa, mi nueva hermana; y a mi madre, la verdadera “capa” de las Casas Ahorcadas, por el don de la ubicuidad.
Pero no me gustaría terminar, sin recomendar y agradecer de todo corazón la descacharrante crónica del encuentro perpetrada por el grandísimo Urbano Colmenero, y sin regalaros el increíble Pregón  de Bassas y el ya mítico montaje fotográfico.

Merci a todos, ¡y a por el séptimo, caballería!