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lunes, 10 de agosto de 2020

No es la típica novela policíaca

 

Eso asegura la incombustible Olmos Castro sobre el libro que hoy nos recomienda, ya que “no hay muerto, investigación ni policía, pero cuenta una parte oscura de la historia de España con algún que otro delito y muchos secretos”.

Si te pica la curiosidad tanto como a mí, no tienes más que continuar leyendo.

 

Seguiré tus pasos, de Care Santos

Por Olmos Castro.

 

Escritora nacida en Mataró en 1970, con una extensa obra dirigida tanto a adolescentes como a adultos con una docena de títulos, ganadora del Premio Nadal en 2017 con Media Vida y con otros de amplia difusión incluso llevados a la pantalla en forma de miniserie televisiva como Habitaciones Cerradas (2011), ha sido galardonada con otros premios como el Ramón Llul en 2014 con Deseo de Chocolate y traducida a diferentes idiomas, entre ellos el inglés, francés, italiano y sueco. También es colaboradora habitual de prensa escrita y madre de tres adolescentes.

En esta novela, Care Santos nos cuenta la historia de Reina Gené, una mujer independiente, profesional en el sector de los recursos humanos y selección de personal que trabaja como freelance, actualmente dedicada a su hijo y quien viaja a Conques en vísperas de fin de año para solucionar un tema pendiente y cerrar una parte de su pasado (aunque insiste en que no tendría que haber ido)... allí descubrirá la verdad sobre el supuesto suicidio de su padre cuando ella era tan sólo una niña, la historia de su familia, la guerra civil contada y vivida por su padre, la postguerra en los dos bandos.... así como otros secretos familiares enraizados en esas tierras pirenaicas. Pero también hay historia negra con muertos, heridos, accidentes, corrupción, mafia y venganza. Otra subtrama es la relación personal de Reina y Sam, su segundo marido y sin olvidarnos de Alberto, su hijo que está a punto de cumplir los 18 y al que le está preparando una fiesta sorpresa.

Es por tanto una novela coral con personajes bien definidos, con carácter... múltiples personalidades y de distintas edades y en diferentes épocas. En realidad se trata de una bilogía, siendo este título la segunda parte de Todo el bien y todo el mal, (2018) donde se presenta a la protagonista y su peculiar familia con sus relaciones interpersonales y las diferentes tramas, pero no es necesario haber leído la anterior, aunque si así lo haces, llevas ventaja en la historia actual pues ya conoces a los diferentes personajes y el porqué de Reina en embarcarse en esta aventura que se centra en el pasado, la historia de su padre y una correspondencia epistolar entre él y la escritora Ilda Moreu.

Escrita con descripciones escuetas pero suficientes, presente y pasado se alternan en capítulos cortos que se leen sin apenas darte cuenta, sumergiéndote en la historia y queriendo saber cómo termina.

 ¿Te apetece conocer el pasado de la familia mientras paseas por los Pirineos en la actualidad y conocer más sobre la Guerra Civil y la postguerra en Barcelona hasta llegar al momento actual y la situación personal de la protagonista y su peculiar familia?

 Entonces esta es tu novela.


lunes, 3 de agosto de 2020

No hay novela más negra que esta



Así es como califica una de las mejores y más veteranas lectoras del club, Elena Martínez, la obra que hoy nos recomienda, una de las más comentadas de este año, y que personalmente, llevo tiempo deseando leer. Y más, después de esta reseña que nadie diría que es la primera que hace su autora.


 1.793, Niklas Natt Och Dag

Por Elena Martinez.

 

Otoño de 1793. Los vientos de cambio que trae  la Revolución francesa llegan hasta Suecia. El rey Gustavo III ha sido asesinado hace un año y su heredero es un niño de 13 años. Hay mucha tensión en el ambiente y en la lucha de poderes que se desata, los nobles no están dispuestos a perder ninguno de los privilegios de los que disfrutan. Mientras tanto, el pueblo llano sobrevive en la miseria, soportando pobreza, humillaciones e injusticias.

En este contexto histórico, se descubre en un lago de Estocolmo un cadáver salvajemente mutilado. Se encargan de la investigación del crimen  Cecil Winge, un abogado tuberculoso, racional y honesto  y  Mickel Cardell,  veterano de la guerra contra Rusia, que malvive con una mísera paga como toda compensación a los servicios que ha prestado a su patria. Como otros  Sherlock/Watson, aunando la inteligencia del primero  y la fuerza del segundo, siguiendo las escasas pistas de las que disponen,  se mueven entre los palacios, los burdeles y las tabernas de Gamla Stan, la ciudad vieja de Estocolmo, hasta conseguir poner nombre al asesinado y a su asesino y descubrir el horror de su historia.

De las  cuatro partes  de las que consta la novela, solo la primera y la última, que se desarrollan en otoño e invierno de 1793, se dedican a narrar la investigación del asesinato, mientras que en las intermedias hay saltos atrás en el tiempo para presentarnos a otros personajes, el aprendiz de cirujano  Blix y la joven Anna Stina cuyas historias están íntimamente relacionadas con el crimen.

Muy bien escrita, con buena ambientación y unas descripciones magníficas, que hacen sufrir el frío y la suciedad de la ciudad, percibir sus malos olores  y que horrorizan con la violencia que describen. Si calificamos  una novela como negra cuando en ella se reflejan los males de la sociedad que retrata, creo que no hay una novela más negra que ésta, en la que hasta la crueldad del asesinato que narra, palidece ante la miseria moral que exhiben los poderosos.

Niklas Natt och Dag (Estocolmo, 1979) pertenece a una de las familias nobles más antiguas de Suecia. 1793 es su primera novela, que inicia  una trilogía llamada Bellman noir, de la que ya ha sido publicada en Suecia la segunda parte, 1794 y está en preparación su conclusión, 1.795.

 1793 ha sido  galardonada en Suecia con el premio al Mejor Libro del Año y considerada como el mejor debut por la Academia Sueca de Novela Negra en 2017.



lunes, 27 de julio de 2020

La Carmen Mola de las reseñas




La Carmen Mola de las reseñas, así podríamos calificar a la misteriosa autora (o autor) de nuestra estupenda recomendación de esta semana.

¿Quién será, será?

Tendrás que leer para encontrar las pistas y descubrir, de paso, una gran lectura veraniega.


No mentirás, de Blas Ruiz Grau.
Por Alice Avril.

¡Qué nadie toque nada! Todos hemos oído o leído esta frase infinidad de veces. Lo que no tantos saben es que es el título de una obra de Blas Ruiz Grau, un autor al que conocimos el año pasado, durante el VII Festival de Las Casas Ahorcadas, en el que estuvo como invitado con la ponencia “Spanish Psycho”. Los mayores asesinos en serie de la Historia de España.
En el capítulo I de este libro sobre los mitos y realidades del procedimiento policial y forense, el autor recomienda tomar la obra de la manera que le apetezca al lector, siendo una de ellas [“…Como un manual que te puede servir en las investigaciones de tu próxima novela…”]
Y esto es precisamente lo que él ha hecho en “No mentirás”, utilizar la concienzuda investigación realizada para escribir ese libro, en la creación de esta novela. Con ella se inicia una trilogía cuyo segundo título, “No robarás”, se publicó en febrero de este año.
La trama, sin desvelar lo fundamental, es la siguiente. Carlos, abogado de éxito que trabaja y reside en Madrid, acude a Mors un pueblo ficticio de Alicante al recibir la notificación de que su padre se ha suicidado. Su intención es terminar cuanto antes con los trámites preceptivos y volver a su organizada vida, llena de pequeñas manías.
Al llegar allí no es todo tan sencillo. A pesar de llevar muchos años sin hablar con su padre, desde que los abandonó cuando él era pequeño, éste le ha dejado un mensaje que lo conduce a otro oculto en una pieza de ajedrez y, de éste, a una carta escondida en el doble techo del salón de su casa. La carta parece estar dirigida a la madre de Carlos, a la que abandonó.
A partir de ahí comienza a sospechar que esa muerte no es un suicidio voluntario, sospecha que se convierte en certeza cuando empiezan a sucederse una serie de muertes violentas en un pueblo donde, como todo el mundo dice, nunca pasa nada.
Carlos, sin comprender los motivos que le llevan a implicarse, inicia una investigación por su cuenta, ayudado por una joven estudiante de psicología, Alicia, que era amiga de su padre.
Paralela a dicha investigación discurre la oficial, la que lleva el inspector de policía encargado del caso. Un joven que acaba de aprobar la oposición, inteligente y capaz, aunque lleno de miedos e inseguridades por un episodio profesional traumático, ocurrido en su etapa de agente en la Policía Nacional. A Nicolás Valdés le ayudará en la investigación su compañero y amigo Alfonso Gutiérrez, seguro, confiado y perspicaz, adecuado contrapunto del anterior.
Es una novela de fácil lectura que mantiene el interés a pesar de sus 500 páginas. Contribuyen a ello no sólo el ritmo imparable que le otorga la prosa sencilla, con predominio del diálogo, sino la propia estructura narrativa. Ésta se compone de 44 capítulos cortos, encabezados por una referencia temporal al día y la hora, en los que la acción se sucede de forma lineal, comenzando el 7 de octubre de 2009 y terminando tan solo nueve días después. Aunque los capítulos son cortos en todos ocurre algo que te empuja a empezar el siguiente para confirmar o descartar tus suposiciones, sospechas o conjeturas.
Hay un narrador omnisciente que cuenta la historia desde dos perspectivas, la investigación de Carlos y la policial. De esta manera se da la curiosa circunstancia de que el lector tiene más información que los propios investigadores, que no comparten sus descubrimientos. Carlos y Alicia encuentran la relación que existe entre las personas que van muriendo, lo que les lleva a pensar que todos podrían estar implicados en un grave suceso del pasado. Por otro lado, los inspectores descubren el vínculo que une cada una de las muertes, de manera que saben, por la pista que encuentran en el lugar de los hechos, cómo ocurrirá la siguiente.
La ambientación está bastante conseguida, refleja la atmósfera de miedo y angustia que se cierne sobre los habitantes de un pueblo tranquilo, que de repente se convierte en el escenario de unos sucesos espantosos que los confunden y atemorizan.
El final, como suele suceder en este tipo de novelas, es sorprendente e inesperado. Está muy bien explicado y a mí me ha convencido.
Hay sin embargo otros aspectos que no me parecen tan verosímiles o encuentro la presencia de algunos personajes un poco forzada, puestos ahí para dar consistencia a algún episodio necesario de la historia.
Y, para terminar, una pequeña crítica. El autor no sólo ha usado lo que sabe sobre asesinos en serie, en mi opinión ha abusado de ello.

miércoles, 15 de julio de 2020

Se hace camino al matar


Se hace camino al matar


Ese fue el frikérrimo título que propuse a Alberto Val cuando leí el manuscrito de su tercer libro, que final y cabalmente decidió bautizar como La flecha amarilla, y que con tanto entusiasmo nos recomienda Lucía Guijarro, en la que, aunque no lo parezca es la primera de lo que esperemos sean muchas reseñas.


La flecha amarilla, de Alberto Val
Por Lucía Guijarro


2021, Año Santo Jacobeo. En la localidad pontevedresa de Tuy, primera etapa del camino portugués, aparece un joven peregrino muerto. Se alejó de su ruta olvidando el primer mandamiento del peregrino: ”seguirás las flechas amarillas sobre todas las cosas”. En la mochila junto a las credenciales y ropa de senderista portaba 10 kilos de cocaína. ¿Por qué estaba haciendo el Camino? ¿Quién y con qué fin decidió acabar con su vida?
La pareja de guardias civiles treintañeros Valeria Guerrero y Hugo Campos, apasionados del género negro, cinéfilos y sin pareja, se encargarán de averiguarlo. La investigación resultará tensa y desagradable; la personalidad mezquina de Hugo no deja otra opción.
Quienes hemos hecho el camino sabemos que es una experiencia única, vital, ilusionante. Paso a paso te fusionas con la naturaleza, abres tu mente, conoces tus límites, te fortaleces física y psicológicamente, sientes la libertad al caminar. Vences a la adversidad, pierdes  miedos, y vives compartiendo y soportando incomodidades con lo que entra en una mochila. El camino tiene una magia especial, y la señal por antonomasia que te orienta en este proceso de renovación es la flecha amarilla, seguirla es tener la certeza de ir por buen camino.
Pero no siempre haces tú el camino, en ocasiones el camino te hace a ti. Y esto le sucedió años atrás al protagonista de esta historia. Salió de un hospicio en Portugal, donde llevó una vida muy perra, con la determinación de dejar atrás el pasado e iniciar una nueva vida. Deambulando sin rumbo en busca de su amigo del orfanato Ramón, se dio de bruces con un grupo de peregrinos que le insuflaron la esencia del camino y le introdujeron en la simbología. Después ya no había marcha atrás, había interiorizado el camino, su Camino. Haría spoiler si desvelo su identidad, solo diré que esperaba ansiosa la llegada de la flecha azul  que cada  cuatro capítulos me llevaba a comprender la vida del personaje que mueve los hilos de toda la trama.
Y así, entre flechas amarillas y azules, se desarrolla una magnífica historia que integra magistralmente dos clásicos del panorama actual gallego: el narcotráfico y la peregrinación a Santiago de Compostela. El autor perfila unos personajes tan creíbles y naturales como el capo Ximo Gaveira, el histriónico abogado Teodoro Caldas, la sobornable hospitalera del albergue, el corrupto fotógrafo Troteiro, el desencantado capitán de la comandancia, el camarero abducido por el político demagogo y bonachón que lo mismo hace donaciones a clubes de lectura y deportivos como inaugura una casa de acogida. El resultado de esta combinación de personajes y el suspense que genera la identidad del señor X te atrapan y consiguen que no desees que la novela termine.
Tercera obra del polifacético autor de El Efecto Werther y Purgatorio, Alberto Val Calvo, periodista, escritor, monitor de ocio y tiempo libre, deportista, colaborador en tertulias… y por encima de todo persona de   una calidad humana brutal, cercano, afable y agradecido,  capaz de contagiar a los lectores la pasión que pone en sus novelas.
Tanto si has hecho el camino como si no, deja que tus pasos te lleven hasta la Flecha Amarilla, y te deseo ¡Buen Camino!, ¡Y buena lectura!.

miércoles, 8 de julio de 2020

¿El serial killer nace o se hace?






Este es el interesante tema que plantea la novela que nos recomienda Esther Martínez Gómez, el fichaje estrella del club en el pasado mercado de invierno, que pese al poco tiempo que lleva con nosotros debuta  con la impresionante reseña con la que, sin más, os dejamos.

Hija única, de Mi-Ae Seo
Por Esther Martínez Gómez

Lee Byeong-do sabe perfectamente cuál es su primer recuerdo: la oscuridad. Pero su mente la encerró en una habitación llena de candados donde puso todo lo terrible que le había pasado en la vida, y estuvo tiempo sin acordarse de ella. Pero un día, esos candados se abrieron y la curiosidad por saber qué escondió en esa habitación le venció. Y entró en ella, y se dio cuenta de que había abierto la puerta del infierno.
Esta historia con claros guiños a El silencio de los corderos se centra en el cambio de vida que Seon-gyeong, psicóloga experta en asesinos en serie, experimenta por la sorprendente irrupción de dos personajes: Lee Byeong-do, unserial killer  sentenciado a la pena de muerte que quiere entrevistarse con ella; y Ha-yeong, una niña de once años hija de su marido, fruto de un matrimonio anterior, a la que ni siquiera conoce.
Seon-gyeong se ve envuelta en una nebulosa dubitativa cuando percibe que su hijastra tiene comportamientos parecidos a los de Lee Byeong-do, tras conocer que ambos han tenido una infancia de maltratos. En este punto de inflexión, trata por todos los medios de salvar a Ha-yeong de que pueda seguir el camino equivocado por falta de amor y cariño familiar, dentro de una noria mental entre su perfil de psicóloga y de madrastra que quiere lo mejor para la niña. Y todo esto sin saber por qué uno de los asesinos en serie más peligrosos de Corea del Sur la eligió a ella para poder salir de esa oscuridad en la que vive, y la verdadera relación que su marido ha tenido con su anterior familia durante todos estos años.
Obra de lectura fácil, pausada, de personajes, psicológica más que thriller, te adentra en distintas reflexiones sobre diferentes preguntas que quizás no tengan una respuesta clara: un asesino ¿nace o se hace?; ese potencial criminal, ¿se lleva en el ADN o son los contextos familiar y social los que moldean la personalidad final? ¿Podemos afirmar que diferentes actos infantiles son el germen de una conducta delictiva y asesina, o simplemente son producto de la curiosidad?
La exitosa guionista y escritora coreana Mi-Ae Seo  nos ofrece en Hija única, su primera novela, una historia narrada con sencillez y respeto exquisito hacia la psicología criminal y el análisis de la conducta, mostrando una delicadeza extrema hacia las personas con conductas tan disruptivas que llegan al asesinato, con una percepción de ellas que podríamos catalogar como enfermas mentales, producto de un maltrato físico y psicológico continuado durante su infancia, infligido por las personas que más deberían haberlas protegido.
Y tú, ¿tienes también una habitación llena de candados?

miércoles, 1 de julio de 2020

La última y esperada entrega de una de las mejores series españolas



Dócil, de Aro Sáinz de la Maza.

Por Amparo Prados.


¿Conoces a Milo Malart?
 Tanto si es así como si no, estás de enhorabuena, porque recientemente ha vuelto a las librerías el contradictorio e inolvidable personaje creado por ese gran autor y mejor persona llamado Aro Sáinz de la Maza (cuyo verdadero nombre es casi tan misterioso como el de Carmen Mola), cuya segunda entrega, Ángulo muerto, fuera finalista entre otros del Premio Tormo Negro Masfarné y del Grand Prix de Litterature Policiere, el más prestigioso del país vecino.
Si quieres saber más sobre esta esperadísima novela, no tienes más que  hincarle el diente a la estupenda reseña de  Amparo “ampoirot” Prados.


Tercera entrega de la exitosa saga protagonizada por Milo Malart, que se alimenta de tortilla de patatas y calamares, y que piensa mientras nada en el mar bravo porque no puede dormir; es intuitivo, con unos métodos poco ajustados al estándar y una personalidad compleja. Ambientada en una Barcelona convulsa en medio del atentado de las ramblas y los movimientos del independentismo.
A unos metros de la Comisaría de los mossos un joven se desploma diciendo: “todos están muertos”. Ha despertado rodeado de los miembros de una familia donde solo ha sobrevivido la hija pequeña de dos años. Y este mismo joven había sido el único superviviente de un crimen similar donde murió toda su familia quince años atrás. A partir de este momento deben descubrir que ha pasado para tan trágico suceso, si este superviviente es víctima o verdugo puesto que se enroca en un mutismo absoluto, y una personalidad desconcertante.
 Así comienza una carrera para que Milo, que ha vuelto de unas “vacaciones forzosas tras un doloroso fracaso en la resolución de un caso, se enfrente a este crimen en que el pasado, la venganza, la soledad, la traición, vivir o morir, muchos de los demonios que a él mismo le persiguen, forman parte del rompecabezas.
Aro Sáinz de la Maza nos atrapa con una narrativa siempre impecable, de buen ritmo, personajes bien definidos, sólidos, tanto protagonistas como  secundarios, una inmersión en las almas, en los sentimientos, un análisis de cómo nos persigue nuestro pasado, como vivimos la soledad, el amor y el desamor, el odio, la culpa, la venganza, todo ello susceptible de vivir dentro de cada uno de nosotros.
Aro compagina su carrera como escritor con la de editor y corrector, y eso se nota en sus libros. Inició la serie protagonizada por el inspector Milo Malart con El Verdugo de Gaudí (anteriormente titulada El asesino de La Pedrera), mención especial del jurado en el V Premio RBA de Novela Negra, a la que en 2016 seguiría El ángulo muerto. Sus novelas han tenido una gran acogida por parte del público y la crítica especializada, y han sido traducidas por la editorial Actes Sud en Francia, donde han relacionado a Malart con los clásicos del género y con las creaciones de prestigiosos escritores contemporáneos como Jo Nesbø y Philip Kerr. 

martes, 23 de junio de 2020

La primera del verano






La Nena, Carmen Mola.

Por Alberto Val.


Ya llegó el verano, y aunque la nueva normalidad es más nueva que normal, en las Casas Ahorcadas seguimos fieles a nuestra tradición de recomendaciones estivales.
Este año abrimos la veda con una reseña muy especial, nada más y nada menos que el debut como crítico literario del periodista y escritor conquense Alberto Val, que se atreve con la última y comentadísima novela de Carmen Mola.
Muchas gracias a Alberto por el esfuerzo, y que la disfrutéis.



Te planta tu novio y decides resarcirte en plena celebración del año chino buscando un polvo esporádico. Eres atractiva, joven y con las cosas claras, apenas tardas unos minutos en encontrar un sustituto con el que saciar tu apetito sexual. Pero ese muchacho apuesto y con pinta de complacer tus deseos no es el cerdo que esperabas. Al menos en la cama, porque al día siguiente el olor porcino impregna tus fosas nasales y te despiertas atada y con tres hombres que no te quitan ojo. ¿Dónde te has metido?
Chesca, la dura inspectora de la Brigada de Análisis de Casos (BAC), desaparece justo un día antes del juicio que más esperaba. No hace falta más para llamar la atención de sus compañeros, que se ponen manos a la obra para encontrarla, aunque el asunto cada vez es más peliagudo y la situación tiene visos de descontrolarse. Tanto que hasta es necesaria la colaboración de la inspectora Elena Blanco, antigua jefa de la BAC,  que estaba fuera de combate.
Intrigante, ¿verdad?
No crean que he desvelado la trama, todo esto lo encontrarán en los primeros capítulos de La Nena. Porque si la premisa inicial ya tiene este ritmo, lo que se avecina posteriormente coge velocidad de crucero.
Tiene todos los ingredientes imprescindibles en el género policíaco y la novela negra. Crímenes turbulentos, giros sorprendentes, personajes tridimensionales y con una cara oculta, una historia en movimiento y unos escenarios que se integran con la acción (con especial sorpresa para los lectores conquenses). Pura droga para los amantes de esta clase de novelas.
El suspense arranca desde la misma portada, con ese nombre tan misterioso: Carmen Mola, pseudónimo bajo el que se esconde una escritora (o escritor)  consciente de que todo el aura que le rodea hace que sus novelas se vendan como churros y que se analicen con lupa. Puede que por ello haya aprovechado esta tercera entrega para mezclar elementos que tan bien funcionaron con anterioridad. Hay asesinatos macabros, como en La novia gitana; también una historia que salpica directamente a un miembro de la BAC, como en La red púrpura. Viene a ser lo mismo que ya hemos leído, pero multiplicado por mil y todavía más a lo bestia. Porque si algo caracteriza a esta trilogía es que, en cada entrega, sus historias son más duras, más violentas y más crudas. Más Carmen Mola.
El mejor resumen de La nena lo encontramos en la primera frase de su sinopsis.  «Nadie regresa del infierno indemne.»
Yo no he sido capaz.
¿Y tú, te atreves a intentarlo?