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domingo, 23 de junio de 2019



 
La asamblea de los muertos, de Tomás Bárbulo

por Olmos Castro, la groupie lectora

  
Llegó a mis manos esta novela, sin saber ni quién era el autor, ni el premio que había recibido, ni tan siquiera la sinopsis de la trama. Pero después de unas palabras con Paco el librero, decidí que entraba a formar parte de mi montonera de libros pendientes. Gracias, Paco, gracias a tu librería Berlín, ya tengo otro sitio imprescindible en mi ciudad (aunque sólo la disfrute algunos fines de semana).
 
El autor es Tomás Bárbulo, periodista del diario El País que ha sido fundador de otros periódicos como Expansión, La gaceta de los negocios y El Sol, subdirector de Claro y colaborador en revistas nacionales e internacionales. Nacido en A Coruña (1958), criado en Sidi Ifni y El Aaiún (capital del Sáhara Occidental) y viajero por Marruecos, Mauritania, Sáhara occidental, Argelia, Senegal y Mali. Esta es su primera novela, con la que recibió el premio Silverio Cañada en la Semana Negra de Gijón en 2018, aunque también ha escrito el ensayo La historia prohibida del Sáhara Español (2002).

La Asamblea de los Muertos es una novela que toma su título  de la traducción del nombre de una plaza de Marrakech Patrimonio de la Humanidad, Djemaa el Fna. Está escrita tras leer una noticia en la prensa en la que el hijo de un famoso ladrón había aprendido el oficio de su padre. Esto  junto con sus experiencias vividas de niño y la situación de la sociedad actual de nuestra España con la crisis de fondo, dieron con la trama y argumento. Un joyero de origen francés pretende organizar un atraco perfecto mediante un butrón a un banco marroquí durante una feria de orfebrería en la ciudad de Marraquech. Para ello embarca a unos personajes (el guapo, el chato, el yunque y el chiquitín, junto con sus parejas) en un minibús desde Madrid con destino Marraquech, pasando por Algeciras, Tánger y Rabat, conducidos por el Saharaui, conexión entre el joyero y el grupo de maleantes. Son unos delincuentes de barrio que movidos por la crisis, deciden afrontar este viaje como oportunidad para saldar unas cuentas pendientes y poder seguir con sus vidas. La novela se sustenta en una buena trama donde todo no es lo que parece, que se complica con actos y acontecimientos no previstos que se acompañan de buenos diálogos y un mordaz sentido del humor que te engancha y te hace pasar un buen rato. Estructurado en capítulos cortos, contado en tercera persona y con una agilidad apabullante, te envuelve de tal forma que participas de este viaje con ellos, la risa está asegurada y aparece cuando menos te lo esperas de tal forma que da pena avanzar por sus páginas y llegar al destino final.

Aunque  si te ha gustado y piensas que se queda corta, no sufras, Tomás Bárbulo acaba de publicar otra novela con el Saharaui como protagonista, Vírgenes y Verdugos (2019).

domingo, 16 de junio de 2019

ENTREVISTA ALFONSO EGEA, autor de 29 balas y una nota de amor.



Por Libertad Martínez, la reportera más aplicada de Las Casas Ahorcadas

 
Alfonso Egea pide un café. Su voz es profunda y envuelve la mesa. Te mira a los ojos mientras habla, pero se mantiene quieto. Mientras responde a las preguntas, se advierte su pasión por lo que hace. Por aquéllos detalles que pueden hablar tanto como un libro, por la verdad oculta. El autor de 29 balas y una nota de amor se muestra tranquilo mientras habla de temas como la muerte, el amor o incluso el papel de una madre asesina.
 
1. “29 balas y una nota de amor” estrena la colección “Sin Ficción”. ¿Antes de elegir esta historia para empezar la colección, tenías en mente otras?

 Marta Robles y yo nos llevamos muy bien.  Un día, me comentó que iban a empezar una colección de True Crime. Me dijo que había pensado en mí para iniciar la colección (que es un orgullo para mí) y me preguntó con qué podíamos arrancar. En ese momento se daba la circunstancia de que yo había estado hablando con el jefe de la investigación del caso de La guardia urbana de Barcelona, y se lo empiezo a explicar a Marta. Le dije: “Se me ocurren mil historias, pero ahora mismo estoy con el caso de una chica que es policía, que tiene un novio policía, un exnovio policía y entre los tres protagonizan un triángulo de crimen, sexo y mentiras”. Marta se me quedó mirando. “¿Me estás llamando tonta a la cara? ¡Ése es con el que hay que empezar!” Y vi que sí, que tenía razón. Vi los elementos básicos que hacían falta:

 2. El libro no es solamente un recopilatorio de las pruebas del caso, sino un escaparate hacia las razones que la razón no entiende: amor, infidelidad, chantajes, asesinatos.  Mientras escribías, ¿llegaste a empatizar con alguno de los personajes?
 
Ni de coña. Hay una parte en el periodismo de sucesos que es muy difícil. Como nos gusta tanto el género, mostramos una cierta admiración por los crímenes más complicados. A mí se me ha escapado en televisión: “joder, qué bueno ese tío”. Y entonces en un momento dado reflexionas y dices: “Espérate. Pedro tenía un hijo, Pedro tiene dos padres, tiene un hermano, tiene compañeros…”

Hay un momento en el que tienes que coger el sedal, porque al final parecemos insensibles y no lo somos. Pero es que a veces es admirable ver cómo un tío se deja la vida en que no le pilles.

Pero en este caso en concreto conforme avanza la historia te das cuenta de que no, de que Rosa y Albert son muy egoístas y actúan de una forma fría y miserable. Rosa lo es más. Es más fría, porque yo no creo que Rosa actuara guiada por el miedo. Rosa presuntamente perpetra un asesinato en su casa con sus hijas dentro. Es muy fuerte el tema. No siento la menor empatía por ella.

 

3. Según todos los testimonios, Rosa es muy atractiva. ¿Crees que la seducción ha jugado un papel importante en que todo el mundo pensara que era inocente?

Crucial. Yo creo que Rosa es una mujer muy atractiva físicamente, mucho, pero es más atractiva aún en su carácter. Su carácter, que ha sido su gran aliado durante muchos años y que ahora está siendo su gran enemigo.

Rosa se ha tirado toda la vida pensando que salía de cualquier problema, que era más lista que nadie y ha dado con la horma de su zapato: ella pensaba que la capacidad de seducción que tenía sobre Pedro iba a hacer que Pedro fuese un pelele en sus manos. Pedro acabó harto de Rosa. Y luego Albert tres cuartos de lo mismo. Ella pensó que iba a poder mangonear a Albert porque éste estaba coladito por sus huesos. Hombre, Albert está coladito por sus huesos, hasta que se encuentra con el marrón en el tribunal y dice: “Bueno señoría, vamos a parar aquí la máquina: es esta chiquita la que me ha llamado a mí”.

Yo creo que Rosa ha ido alimentando un ego muy grande durante muchos años, ella ha creído que iba a estar siempre por encima de todo y esto le va a acabar costando un disgusto.
 
4. Hace un tiempo dijiste en otra entrevista que en tu opinión, Rosa Peral no iba a confesar nunca. ¿Pero crees acaso que la investigación pueda avanzar por otras líneas?

La investigación del crimen de la guardia urbana está acabada, la verdad está dentro de la investigación, pero mientras ninguno de los dos reconozca ser el autor del crimen habrá que guiarse de la suma de indicios y de la suma de pruebas. Habría que ser idiota para no comprender que de alguna manera los dos están relacionados con el crimen, pero ahora será tarea del jurado decidir quién, metafóricamente hablando, metió el dedo dentro del gatillo. Pero lo que está en la investigación es lo que los hace responsable a ambos. No habrá sorpresas. No va a haber más.

 
5. Los crímenes son muy duros, ¿no te repercuten de manera psicológica?

Esto no deja de ser trabajo, y además, nadie se hace periodista de sucesos porque se lo manden. Esto te gusta o no te gusta. Yo recuerdo la primera vez que vi un sumario en color de una autopsia, o la primera vez que un policía me dejó entrar en el escenario de un crimen acordonado, que el muerto está ahí, es una cosa que impone. Pero te acostumbras a todo. Un forense se acostumbra a hacer autopsias y un policía a ver muertos y el periodista a escribirlo. Lo que no soporto son las historias de niños. No puedo. Me superan, me sacan de mis casillas.

Aun así tienes que intentar evitar que te repercuta a veces. Escribiendo “29 balas” yo tenía acceso a todas las partes del caso, y no quise tener contacto ni con Rosa, ni con Albert, ni con la familia de Pedro hasta que acabé de escribir el libro. De hecho, no me presenté formalmente a la familia de Pedro hasta que el libro salió de imprenta. Le mandé un ejemplar y una carta al hermano de Pedro y le dije que estaba sujeto a su visto bueno. Me dijo que no tenía ningún inconveniente en la publicación.

Pero bueno, lo hice para no empatizar como decíamos antes. Me quise hacer un cordón sanitario porque si me acercaba a Rosa o a Albert ya estaba liado seguro. Hay que mantenerse un poquito alejado de todo, es importantísimo.
 

6. Hay algún caso real que te gustaría escribir para la colección?

¡Me gustaría escribir de casi todo! Cuando te dedicas al periodismo de sucesos y de tribunales tu trabajo se convierte en tu afición y tu afición es tu trabajo. Al cabo de la semana van pasando casos por tus manos que piensas que tienen un libro, incluso dos. Sería injusto decir cuál no escribirías. Pero he llegado a una conclusión: el caso por el que yo escribiría otro libro aún no ha ocurrido. Jamás he elegido un caso para escribir. De hecho, cuando Marta me propuso escribir un libro dije: “¡Si yo no quería escribir más!”.

Tengo muy claro que los casos sobre los que yo he escrito son los que ellos me han dicho a mí: “Tío, escríbeme”.


7. Para terminar la entrevista, siempre hacemos la misma pregunta. Siendo escritor de novela negra… ¿Cómo preferirías morir?

(“Hostia, qué buena” –dice mientras se ríe). Damos por sentado que asesinado, ¿no?  Pues ya que me vas a matar, me gustaría sentir lo que es que me disparen y morir desangrado. Para ver qué es, ya que no me puedo librar. Y luego pensaré “Ah, ¿era así? Pues en mis libros lo escribí fatal”.

sábado, 8 de junio de 2019

FINALISTAS TORMO NEGRO-MASFARNÉ 2019

 
Parece que fue ayer cuando empezamos el noveno curso del club de lectura, y resulta que fue ayer cuando lo acabamos, con el estupendo encuentro con Alfonso Egea, al que próximamente dedicaremos una entrada en el blog.

Pero hoy vamos a hablar de lo que ocurrió después. Y lo que ocurrió después, como siempre el último día de curso, fue la elección de los finalistas del Premio Tormo Negro-Masfarné, a la mejor novela leída en las Casas Ahorcadas este año.
Y es que, para los que no lo sepan, nuestro premio consta de dos rondas:

En la primera ronda, los miembros del club que han terminado más del 80% de las obras leídas a lo largo del curso (18, este año) proponen sus tres candidatos, y una vez contabilizados sus votos, se deciden los finalistas del premio.
Y en la segunda ronda, que tendrá lugar el primer día del próximo curso, el 13 de septiembre, los miembros del club que hayan leído todos y cada uno de los candidatos, podrán votar a su favorito para elegir el ganador del premio, que se concederá formalmente en el festival del año que viene.

Pues bien, dicho esto, vamos con los finalistas de este año (aunque por la foto, no hay mucho suspense que digamos….). Tras el escrutinio de los 31 miembros del club que habían leído más de 14 de las novelas propuestas este curso, los cuatro libros finalistas, en riguroso orden alfabético según el apellido de su autor, son:
 
 La verdad del caimán, de Massimo Carlotto. La primera entrega de la popular serie de Marco Buratti, víctima de un error judicial que se gana el pan y el Calvados mediando entre la legalidad y la ilegalidad de Padua, con la inestimable ayuda de su amigo y protector Rossini, un viejo hampón milanés. Una obra de ficción cargada de realidad, no en vano, se basa en la propia historia del autor, encarcelado durante casi dos décadas por un crimen que no cometió, con la que Carlotto ajusta cuentas con la Justicia. Una novela negra con sabor a clásico americano, por uno de los indiscutibles maestros europeos actuales del género.
 
 
Tigres de cristal, de Toni Hill. La última y más personal obra de uno de los autores españoles de mayor éxito de los últimos tiempos. Una absorbente y estremecedora historia de perdedores y perdidos, de bullying y ciberbullying, de padres e hijos, a caballo entre los años 70 y la actualidad en un suburbio de Barcelona, que podría ser el de cualquier gran ciudad. Un libro demasiado complejo para explicarlo en cuatro líneas, y demasiado bueno para perdérselo.
 
 
El brillo de las luciérnagas, Paul Pen. Una familia con el rostro desfigurado por el fuego vive en un sótano bajo tierra, sin ver jamás la luz del Sol.   Si quieres saber por qué, y por qué esta novela vendió más de 150.000ejemplares en Estados Unidos,  pásate por la librería, antes de que su adaptación llegue a los cines.
 
 
La tragedia del girasol, Benito Olmo. Hablando de adaptaciones, nuestro último finalista es la continuación de La maniobra de la tortuga, será llevada a la gran pantalla próximamente. Manuel Bianquetti, un policía metido a detective privado, acepta el trabajo de proteger a un rico empresario de visita por Cádiz. Y por supuesto algo, todo, sale mal, y pronto el protagonista se ve inmerso en una historia donde nada ni nadie es lo que parece, pero que parece que no ha dejado indiferente a nada ni a nadie en el club.
 
¿Quién de ellos será el próximo Tormo Negro-Masfarné?
El veraz caimán de Carlotto, los cristalinos tigres de Hill, las brillantes luciérnagas de Pen, o el trágico girasol de Olmo?
Lo sabremos el 13 de septiembre.
Hasta entonces, con estos cuatro fantásticos tenéis material de sobra para matar el rato.
Porque ya se sabe que para matar el rato….nada como un buen asesinato.


viernes, 31 de mayo de 2019

Presentación de la increíble pero cierta historia del crimen de la guardia urbana.




29 balas y una nota de amor

de Alfonso Egea.

 
Por Sergio Vera Valencia, coordinador del club de novela criminal las Casas Ahorcadas.

 
Los clásicos del género negro están plagados de arquetipos. Clichés amados por los incondicionales del noir, pero que en muchos casos no han aguantado bien el paso del tiempo.
El mito de la femme fatale, de la mujer que se sirve de sus encantos para alcanzar sus fines embaucando a los hombres, hoy es frecuentemente tildado, no sin razón, de machista y misógino por muchos lectores y críticos literarios.
Por eso, si  el conocido periodista Alfonso Egea hubiese creado la inquietante mujer fatal que protagoniza 29 balas y una nota de amor, probablemente a estas alturas no seguiría al frente de la sección de sucesos del programa Espejo Público.
Pero hay otro tópico que dice que la realidad siempre supera la ficción. Y resulta que 29 balas y una nota de amor es una novela de no-ficción sobre el conocido “Crimen de la guardia urbana”. La increíble pero cierta historia de Rosa Peral, una mujer fatal de libro, pero  no inventada.

Mayo de 2017, afueras de Barcelona. Un cadáver aparece dentro de un coche calcinado. El cuerpo está desmembrado, prácticamente irreconocible. Solo una prótesis permite dictaminar que se trata de Pedro Rodríguez, agente de la guardia urbana. El complejo modus operandi sugiere que el crimen es obra de profesionales. Pero cuando las autoridades comunican el triste hallazgo a la pareja del fallecido, Rosa Peral, no da muestras de aflicción, ni siquiera de extrañeza. Por eso, a pesar de su sólida coartada, pronto esta bella y sensual agente de la guardia urbana, y su amante y compañero de trabajo Albert López,  se convierten en los principales sospechosos de uno de los crímenes más mediáticos y escalofriantes de los últimos tiempos.
Una morbosa historia  real de sexo, traición y muerte, que parece sacada de un telefilm de sobremesa en vez de las noticias. Pero la rigurosidad y profesionalidad de Egea impedirán que este apasionante True crime caiga en el sensacionalismo. Para reconstruir los hechos y la personalidad de sus presuntos implicados, el autor recurre a evidencias y testimonios del sumario del caso, todavía pendiente de sentencia.

Pero 29 balas y una nota de amor tampoco pretende ser una crónica. El primer título de la prometedora colección Sin ficción dirigida por la periodista y escritora Marta Robles está narrado con maestría novelística, con la agilidad de un thriller Y el mimo literario de un artesano de las palabras. Por ello, recientemente el libro ha logrado una merecida nominación al premio Rodolfo Walsh a la mejor novela negra de no-ficción en la próxima edición de la Semana Negra de Gijón, que se celebrará en julio.
Pero antes, Alfonso Egea pasará por Cuenca, para poner el broche de oro al noveno curso de nuestro club de lectura.

Así pues, las Casas Ahorcadas y la editorial Alrevés se complacen en invitarte a la presentación de 29 balas y una nota de amor, de Alfonso Egea, que se celebrará el 7 de junio, a las 19 h en el salón de actos de la Biblioteca municipal de Cuenca.



sábado, 25 de mayo de 2019

Molte grazie


Como ya es tradición, no queremos despedir el festival de este año, sin nuestro clásico montaje fotográfico y dar las gracias a todos los que lo han hecho posible.
En esta ocasión, queremos hacerlo a la italiana, en honor de nuestra estrella invitada, Massimo Carlotto.
 
Así que Grazie, molte grazie, a todos nuestros patrocinadores: a Ángel  Tomás y María Ángeles Martínez de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, a Marta Segarra del Ayuntamiento de Cuenca y a María Ángeles Zurilla de la Universidad de Castilla-La Mancha, y muy especialmente a los patrocinadores privados, Antonio López de Masfarné Cuenca y a Javier Jaén y Ana Prados de General Óptica, porque sin su pasta, no habría ni para un triste plato de macarrones.

Grazie, molte grazie  a nuestros colaboradores: el Hotel Torremangana, la Biblioteca Municipal de Cuenca, la cadena Ser y  la Escuela de Arte Cruz Novillo, por darnos cobijo, espacio, difusión e imagen.

Grazie, molte grazie a nuestros invitados, por ser mucho más que eso, por ser parte de la gran familia de las Casas Ahorcadas: a mi bro, Joe Álamo, por su fantástica charla de escritura fantástica; a Paul Pen, por un encuentro de cine; a Mikel Santiago, por dar la nota en la inauguración; a Vicente Garrido y Blas Ruiz, por unas charlas de muerte; a Carlos Bassas, Alexis Ravelo, Paul Pen y Benito Olmo, por una mesa de película; a Tony Hill, Benito Olmo, Óscar Arroyo, Carlos Bassas y Carlos Augusto Casas por su animación y sus lecturas; a Jorge Ortega, Alberto Val, Andrés Gusó y Ana Muela, por demostrar porqué Cuenca es la ciudad del crimen; a Lourdes Ortiz y María Antonia Oliver, por el privilegio de ser pioneros en reunir a las pioneras; a mi hermano Márquez por muchas más de 007 razones; a Jesús Lens, por  una charla rodada; a Toni Hill, Mikel Santiago y Domingo Villar por  la mesa más redonda que recuerdo; a Domingo Villar, por una inolvidable noche de los libros en Cuenca; a Massimo Carlotto, por su vida, su obra y su amistad; y a Carlos Augusto Casas, que se merece aún más premios como persona que como escritor.

Grazie, molte grazie a mi tribu, por estar siempre dispuestos a trabajar como negritos.


Y por encima de todo y de todos, grazie, molte grazie a mi gente: a mi padre, por tantos años guardándome las espaldas y prestándome los ojos; a mi jefa de prensa,   Marta Marne, por tantas y tantas horas de sueño regaladas para hacer realidad el mío; y a mi madre, la verdadera “capa del festival”,  por seguir haciendo posible lo imposible.

Molte grazie a todos, ¡y larga vida a las Casas Ahorcadas!
 

lunes, 13 de mayo de 2019

Photokill en el VII Encuentro Criminal Las Casas Ahorcadas



Se veía venir.

 Todos sabíamos que más tarde o más temprano, nuestros sospechosos invitados terminarían por ser fichados. La sorpresa es que no haya sido por la policía, como todos esperábamos y seguro que más de uno y más de una merecía, sino por Rafael de La Torre, el estupendo profesor de fotografía de la Escuela Cruz Novillo de Cuenca.

Muchísimas gracias, Rafa, y os dejamos con su primer “Photokill”.

 
 
Joe Álamo
 

Vicente Garrido
 
Alberto Val
 

Paul Pen
 

Carlos Bassas
 

Benito Olmo
 

Mikel Santiago


Carlos Augusto Casas


Jorge Ortega
 

Alexis Ravelo

Toni Hill

Blas Ruiz

Ana Muelas

Andrés Gusó

Massimo Carlotto

Lourdes Ortiz

María Antonia Oliver

Jesús Lens

Javier Márquez Sánchez

Domingo Villar

domingo, 14 de abril de 2019

Cartel del VII Festival Las Casas Ahorcadas




¡Empieza la cuenta atrás para la inauguración!

Para celebrarlo, os traemos el espectacular cartel de este año, que ha resultado ganador del certamen convocado por Las Casas Ahorcadas y la Escuela de Arte José María Cruz Novillo de Cuenca.

Tras una reñidísima deliberación entre los miembros del club, la vencedora ha sido Carolina Luz Rodríguez, estudiante  del ciclo formativo de Grado Superior de Artes Plásticas y Diseño de Gráfica Publicitaria. Como premio, la alumna recibirá una camiseta del club de lectura, un libro dedicado y una invitación a la “Cena con asesinato” del festival.

Por su parte, los estudiantes Jorge Carretero y José Antonio Ortiz resultaron finalistas,  y recibirán una camiseta del club y un libro dedicado.

Y para reconocer el esfuerzo   del resto de alumnos pre-seleccionados, serán obsequiados con una camiseta del club de lectura.

Enhorabuena a todos los participantes, porque de verdad que vuestro talento hizo que la elección fuera sumamente complicada. 

Para terminar, agradecer  la labor de los artífices de este certamen de cartel, los profesores  Carlos  Hernández y Rafael de la Torre. Esperemos que esto sólo sea la primera de muchas y fructíferas colaboraciones entre las Casas Ahorcadas  y la Escuela de Arte.

¡Larga vida a la Cruz Novillo! ¡Y nos vemos después de Pascuas!