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jueves, 31 de mayo de 2018

“El Proxeneta”: la puta realidad tras “Pretty Woman”.


¿Alguien es capaz de imaginar que una mañana, de pronto, una mujer se levanta y decide ser puta?
Vamos, que se cambia el vestuario, se pinta los morros y se lanza a la calle, a aguantar al primer tipo repugnante dispuesto a pagar por sexo y sentir que una tía es, al menos por un rato, de su propiedad.
Siempre me hizo gracia Pretty Woman.
Una mujer que entra y sale de la prostitución cuando le da la gana y como le da la gana, y encima encuentra el amor verdadero… Me pregunto de dónde sacarán esas historias los guionistas del cine y la televisión.
Sé que si las cuentan es porque venden más y porque así lavan las conciencias de mucha gente.
De los clientes, que siempre quieren sentirse limpios, pero son los que sostienen el negocio, para empezar.
De la sociedad, que mira para otro lado y es cómplice de lo que sufren ellas.
De quienes las explotamos, que intentamos justificar lo injustificable…
No hay prostitución que se ejerza libremente, eso es radicalmente falso.
Tanto la prostitución como la trata para la explotación sexual se ejercen por distintas circunstancias que vuelven muy vulnerables a las mujeres y que nosotros aprovechamos sin dudar. La feminización de la pobreza, la precariedad tan presente en sus vidas, sus necesidades económicas o emocionales las convierten en presas muy fáciles de manipular.
Más aún cuando se cruzan en el camino con especialistas en el arte del engaño.
Como nosotros.
Como yo.
 
El proxeneta, Mabel lozano. Al revés, 2017.


viernes, 18 de mayo de 2018

En un nigérrimo lugar de La Mancha



Seguimos con las recomendaciones, esta vez de una estupenda novela del conquense Roberto Osa, ganadora del Premio Felipe Trigo y finalista del Nadal 2017. El paisano estará en la Feria del libro “Cuenca lee”, el sábado 19, a partir de las 12:30 en el salón de actos de la Biblioteca Municipal.

No os lo perdáis, porque aunque habla de un lugar de La Mancha tan negro, que es preferible no acordarse de su nombre… esta novela es de las que no se olvidan.

  
Morderás el polvo, de Roberto Osa.
Por Amparo Prados.

 
“Mataré a mi padre este fin de semana”.

Así comienza esta novela de Roberto Osa, en que se mete en la piel de Águeda, una manchega tuerta en la treintena, que tiene un trabajo nocturno en un centro de atención telefónica ciudadana; comparte turno con Tariq, y algo más, un embarazo ya en su octavo mes de gestación.

Águeda salió de su pequeño pueblo, uno de esos que va perdiendo sus gentes y se aboca a la desolación, esa desolación que Águeda se ha llevado con ella a Madrid, esos demonios que se han ido con ella, porque te acompañan donde vas, y que ante la llamada de su padre, le empujan a ir al pueblo, ese donde dejó a su padre y también un ojo.

Y allí nos lleva, en un relato que abarca ese momento en que decide ir y matar a su padre, y vuelve a ese pueblo que más recuerda a esos escenarios de Jim Thompson que La Mancha en la que yo me crié, o quizá es que poco comparto con Águeda, quizá solo ese humedal.

En este relato desgarrador, el autor nos dice que a veces somos nuestro peor enemigo, que no se puede salvar al que no quiere ser salvado, una historia corta que te encoge el alma.


miércoles, 9 de mayo de 2018


 
Prólogo de “En silencio”, de Marin Ledun.

Para celebrar que mañana, jueves 10 de mayo, a las 20 h, el escritor francés Marin Ledun estará presentando su nueva novela “En silencio” (Versátil, 2018), en el Instituto Francés de Valencia, en el marco del Festival VLCNegra2018, os dejamos su prólogo en primicia primiciosa.

 
La francesa cuando venga…

¿Quieres jugar a un juego?

No temas. Te prometo que no soy el zumbado de “Saw”.

Solo será un inocente juego de rol, un pequeño test para saber si este libro es para ti.

¿Qué me dices, te atreves?

Veo que sí. En ese caso, imagina….

Imagina que, vienes de familia humilde, pero tienes el trabajo ideal, y los miembros del otro sexo no te quitan nunca el ojo de encima.

En otras palabras, imagina por un momento, solo por un momento, que lo tienes todo para ser feliz, que eres Emilie, la protagonista del libro que, si estás leyendo esto, supongo que tienes entre manos.

¿Qué, a que te dan ganas de saltar montaña arriba pegando botes, cantando a grito pelado al más puro estilo Heidi?

Pues déjate de cantes tiroleses, que esto es una novela negra.

 Por eso, Ahora imagina que un día, un mal día, tienes un accidente de tráfico. Chocas con otro coche, y por su culpa, por culpa de su conductor, pierdes una pierna.

 Y con tu pierna, tu trabajo de ensueño, y tu vida perfecta.

 Y encima, para rematar la jugada, para rematar la putada, el culpable sale de rositas.

Ahora dime, va, dime, ¿Qué harías?

En serio, párate a pensar, ¿qué harías?

Justicia, ¿verdad?

 O lo que es lo mismo, venganza.

 

Pues esto es lo que se plantea, lo que te plantea “En silencio”, una novela que , terminado su primer e impactante capítulo, no podrás, ni querrás dejar de leer, hasta llegar a su chocante desenlace, mientras te preguntas constantemente, si también tú estarías dispuesto a hacer lo mismo que Emilie.

No en vano, como vimos y leímos en Alex de Pierre Lemaitre, o Tarántula de Thierry Jonquett, la francesa cuando venga, es que venga de verdad.

Aunque con el paso de las páginas, la línea entre víctima y verdugo, culpable e inocente, sea cada vez más tenue, más  difusa.

Y sin embargo, haga lo que haga, diga lo que diga, tú, como yo, no podrás evitar identificarte con Emilie.

 Preocuparte por sus preocupaciones, sufrir con sus sufrimientos, justificar sus injustificables errores.

Porque todos tenemos algo de Emilie.

 

Y es que, “En silencio” es un himno en clave de thriller intimista a los eternos perdedores del sistema, aquellos que luchen cuanto luchen, luchemos cuanto luchemos, durante décadas, durante generaciones, están, estamos, abocados a seguir siendo los últimos monos del zoo, los juguetes rotos del capital, los extras de la Historia.

Quizá por esta capacidad para meter el dedo en la llaga de la sociedad, por sus originales estructuras, o tal vez por su capacidad para diseccionar el alma humana, En silencio, como sus personajes, novela a novela, galardón a galardón, Marin Ledun está fraguando una de las carreras más prometedoras de la literatura criminal francesa actual, destapándose como una voz diferente, pidiendo a gritos un hueco en nuestras librerías, y un espacio en tu estantería.

Pero mejor me callo.

Porque si has llegado hasta aquí, seguro que estás deseando conocer a Emilie.

Así que, sin más, te dejo con ella.

Y con tus dudas.

 

Sergio Vera Valencia
Director de la colección Off Versátil

domingo, 6 de mayo de 2018

La novela negra más bizarra e inclasificable



 
Tras tomarnos un respiro para recuperarnos del festival de este año, volvemos a las andadas, volvemos a las propuestas de la tribu.
Y lo hacemos con la reseña de la novela negra más bizarra e inclasificable que leí el año pasado. Una reseña doblemente interesante, porque ha sido perpetrada por Elena Scarpetta, una negrita que prefiere permanecer en el anonimato.
Así que, la intriga está servida. ¿Cómo será la novela para que hasta yo diga que es tan rara? ¿Quién será la negrita enmascarada?
Una pista: no se llama Manolo.
 
La japonesa calva, de Jesús Tiscar.
Por Elena Scarpetta, la negrita enmascarada.
 Hay libros de los que uno recuerda su argumento a lo largo de los años y otros que impresionan por distintos motivos. Este es uno de ellos.
  "La japonesa calva" es la obra ganadora del Premio Ciudad de Getafe 2017. No es una novela policiaca con su crimen y su detective, es una novela negra, muy negra llena de crítica social. Un relato coral, amargo, duro y perturbador, que no deja indiferente.
La trama está  ambientada en la periferia de una ciudad cualquiera de España del 2016, con el gobierno en funciones. Una ciudad de 400.000 coches, en  un barrio degradado de clase baja del extrarradio, donde las historias de más de una decena de personajes, aparentemente independientes entre sí,  giran en torno a Kazumi Kuriwako, una japonesa rasurada (que no calva),  masajista rara y feucha, de pasado oscuro que se gana la vida dando masajes eróticos con final feliz.
Un guardia civil, una niñaca con un novio con "Daun", un anciana con artrosis, una pelirroja explosiva engañada por su marido, un asesino novato que busca hacerse famoso, una madre explotadora, un camello, un azafato del Decathlon... A medida que transcurre la novela se hilvana la compleja red que conecta a los actores y  que avanza y retrocede una y otra vez en la línea temporal.
Los personajes son desgraciados, retrato de las miserias actuales y reflejo de los sucesos del noticiario. Les toca de cerca el abuso, la pobreza, la traición, el engaño y la soledad, sobre todo la tremenda sensación de soledad que transmiten todos y que quizás sea el nexo de unión de  los protagonistas.
 Y es que, el crimen no deja de ser más que otro elemento de ambientación, que transcurre en un segundo plano, casi anecdótico.
El estilo de la prosa de Tiscar es original y arriesgado, consigue que sea fluido, incluso con párrafos largos. Impresiona por ser muy coloquial y, sin embargo, muestra estar muy meditado hasta en las partes más machaconas y descoloca desde la primera página.
En resumen, una zambullida en los arrabales a través de una novela corta y única.