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miércoles, 9 de mayo de 2018


 
Prólogo de “En silencio”, de Marin Ledun.

Para celebrar que mañana, jueves 10 de mayo, a las 20 h, el escritor francés Marin Ledun estará presentando su nueva novela “En silencio” (Versátil, 2018), en el Instituto Francés de Valencia, en el marco del Festival VLCNegra2018, os dejamos su prólogo en primicia primiciosa.

 
La francesa cuando venga…

¿Quieres jugar a un juego?

No temas. Te prometo que no soy el zumbado de “Saw”.

Solo será un inocente juego de rol, un pequeño test para saber si este libro es para ti.

¿Qué me dices, te atreves?

Veo que sí. En ese caso, imagina….

Imagina que, vienes de familia humilde, pero tienes el trabajo ideal, y los miembros del otro sexo no te quitan nunca el ojo de encima.

En otras palabras, imagina por un momento, solo por un momento, que lo tienes todo para ser feliz, que eres Emilie, la protagonista del libro que, si estás leyendo esto, supongo que tienes entre manos.

¿Qué, a que te dan ganas de saltar montaña arriba pegando botes, cantando a grito pelado al más puro estilo Heidi?

Pues déjate de cantes tiroleses, que esto es una novela negra.

 Por eso, Ahora imagina que un día, un mal día, tienes un accidente de tráfico. Chocas con otro coche, y por su culpa, por culpa de su conductor, pierdes una pierna.

 Y con tu pierna, tu trabajo de ensueño, y tu vida perfecta.

 Y encima, para rematar la jugada, para rematar la putada, el culpable sale de rositas.

Ahora dime, va, dime, ¿Qué harías?

En serio, párate a pensar, ¿qué harías?

Justicia, ¿verdad?

 O lo que es lo mismo, venganza.

 

Pues esto es lo que se plantea, lo que te plantea “En silencio”, una novela que , terminado su primer e impactante capítulo, no podrás, ni querrás dejar de leer, hasta llegar a su chocante desenlace, mientras te preguntas constantemente, si también tú estarías dispuesto a hacer lo mismo que Emilie.

No en vano, como vimos y leímos en Alex de Pierre Lemaitre, o Tarántula de Thierry Jonquett, la francesa cuando venga, es que venga de verdad.

Aunque con el paso de las páginas, la línea entre víctima y verdugo, culpable e inocente, sea cada vez más tenue, más  difusa.

Y sin embargo, haga lo que haga, diga lo que diga, tú, como yo, no podrás evitar identificarte con Emilie.

 Preocuparte por sus preocupaciones, sufrir con sus sufrimientos, justificar sus injustificables errores.

Porque todos tenemos algo de Emilie.

 

Y es que, “En silencio” es un himno en clave de thriller intimista a los eternos perdedores del sistema, aquellos que luchen cuanto luchen, luchemos cuanto luchemos, durante décadas, durante generaciones, están, estamos, abocados a seguir siendo los últimos monos del zoo, los juguetes rotos del capital, los extras de la Historia.

Quizá por esta capacidad para meter el dedo en la llaga de la sociedad, por sus originales estructuras, o tal vez por su capacidad para diseccionar el alma humana, En silencio, como sus personajes, novela a novela, galardón a galardón, Marin Ledun está fraguando una de las carreras más prometedoras de la literatura criminal francesa actual, destapándose como una voz diferente, pidiendo a gritos un hueco en nuestras librerías, y un espacio en tu estantería.

Pero mejor me callo.

Porque si has llegado hasta aquí, seguro que estás deseando conocer a Emilie.

Así que, sin más, te dejo con ella.

Y con tus dudas.

 

Sergio Vera Valencia
Director de la colección Off Versátil

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Ganas me han dado de leerla!!! Tendremos que esperar al curso que viene? No sé si podré esperarme... Enhorabuena jefe!!!
Olmos

Leo Alvarez dijo...

Se ve interesante, la pongo en la lista de lectura

Cristina dijo...

Si la novela es tan buena como el prólogo, éxito asegurado.

Lucia Guijarro Casados dijo...

Habrá qué leerla, magnífico prólogo Sergio, ya sabes cuando no hay justicia surge la venganza.

begoña carretero atienza dijo...

Que buena pinta tiene, dan ganas de empezar a leerla ya....muchas gracias Sergio

AMELIA CARRILLO COBOLLO dijo...

El prólogo no puede ser más motivador, espero que la novela no defraude. Bravo Sergio

Anónimo dijo...

Con un pedazo de prólogo como éste ¿a quien no le entran ganas de leerla?. Enhorabuena Sergio, lo has bordado
Antonio Elena