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lunes, 10 de julio de 2017

SABOR A MUERTE, de P. D. James


Por  Cris “Marple” Asensio


Con esta reseña quiero acercaros a una autora que, aunque bastante conocida, considero que no ha sido tan leída como merece. Yo la descubrí a finales de los 80, con esta novela que presento, y fue una revelación.

En 1986, la revista Times dedicó a P. D. James honores de portada, considerándola una ilustre continuadora de Agatha Christie, calificativo que en mi opinión no le hace justicia. 

Sus tramas son más sólidas y elaboradas, la caracterización de sus personajes más profunda, la recreación ambiental mejor conseguida y la calidad literaria muy superior. Para ella el whodunit, el esclarecimiento del crimen que abre convencionalmente la novela enigma, no es lo más importante. Me interesan, dice, los efectos que causan en el individuo los desastres y las catástrofes sociales. La estructura del crimen, el detective, las pistas, el descubrimiento final me es muy útil para el tipo de investigación social que pretendo, le da una base psicológica importante.

Phyllis Dorothy White, James es su apellido de casada, nació en Oxford en 1920, aunque pronto se trasladó a Cambridge, donde cursó sus estudios. Empezó a trabajar muy joven y a escribir tarde, después de ejercer una serie de oficios que influirían decisivamente en su creación literaria.

 Durante la Segunda Guerra Mundial, trabajó como enfermera de la Cruz Roja. Esta experiencia, como ella afirma, le sirvió para conocer de cerca el dolor, la muerte y la desesperación, así como la reacción de los seres humanos ante situaciones extremas. En 1949 empezó a trabajar para el Servicio Nacional de Sanidad y en 1969 ingresó en el Home Office, donde desempeñó diversos cargos en el servicio forense del departamento de policía. Este empleo le proporcionó no solo los profundos conocimientos de metodología policial y forense con los que da a sus obras un inigualable tono de verosimilitud, sino la motivación que la llevaría a escribir una serie de novelas policiacas de gran nivel humano y literario.

Sabor a muerte es la novela que la autora siempre recomendaba para comenzar su obra, según cuenta Paco Camarasa en su imprescindible Sangre en los estantes. La obra comienza con el hallazgo, en la iglesia de St Mathew, de dos cuerpos degollados en medio de un charco de sangre. Uno es bien conocido en la parroquia, se trata de un vagabundo de la vecindad, sorprende sin embargo la identidad de la segunda víctima,  Sir Paul Berowne, ex ministro de la Corona. La singularidad de esta coincidencia en las muertes de dos personas que aparentemente no tienen nada en común inquieta al comandante Adam Dalgliesh, encargado del caso. Un investigador  de carácter valiente, tenaz, empático con la gente, que exige a sus subordinados integridad, dedicación y eficacia,  que dirige una brigada destinada a investigar homicidios de especial dificultad.

 En el transcurso de la investigación, se topará con una serie  de interrogantes a los que deberá encontrar respuesta para llegar al esclarecimiento de los hechos: ¿Qué sucedió en una fiesta a orillas del Támesis en la que murió ahogada una joven?  ¿En qué medida están relacionados una vieja solterona que ronda por la iglesia, el huérfano al que protege, el amargado cuñado de Berowne y su hija?

Como es habitual en las novelas de esta autora, Adam Dalgliesh, especializado en Derecho, con una amplia cultura que abarca sólidos conocimientos en pintura, arquitectura y literatura y  ha publicado varios libros de poemas, contará con la colaboración de la inspectora Kate Mikin, el contrapunto del comandante y el personaje más potente de esta obra, pues pese a su origen humilde, salió de la pobreza con disciplina y esfuerzo, y representa la reafirmación de la mujer en el mundo laboral.

   P. D. James murió en 2014. Su legado incluye, entre otras,  14 novelas con esta pareja de investigadores. Con Sabor a muerte, ganó en 1988 el Gran Prix de la Litterature Policière, y está considerada una de las 100 mejores novelas negrocriminales de la Historia.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Brillante reseña Marple. En tu línea.
No había leído este libro y ya lo he puesto en la lista de imprescindibles
tito W