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miércoles, 7 de agosto de 2019

Cuando es invierno en el mar del Norte, Leticia Sánchez Ruiz.


Por Almudena Torrijos.

Resumen de la editorial:
 “El cadáver de Antonio Trigo aparece en una playa cercana a la tormentosa Isla de Or, un entorno prácticamente inaccesible, oculto bajo el espeso manto de la leyenda. En la cima de la isla se levanta un antiguo manicomio, hoy mansión residencial de la familia Larfeuil. A pesar de que nadie conoce a Trigo, todos sus miembros son sospechosos de asesinato.
En una tarde encerrados en una habitación, mientras el inspector Pambley los interroga uno a uno, Guillermo Larfeuil se preguntará quién de los suyos podría ser el asesino. Al mismo tiempo, todos los cadáveres de la familia irán saliendo a flote.
 Por otra parte, Dora, una periodista cultural en paro obsesionada con la muerte de Trigo, comienza una frenética investigación para tratar de resolver el crimen. 
En una pequeña ciudad del norte en que casi todos sus habitantes han cruzado sus caminos alguna vez, Dora intentará averiguar las razones últimas del crimen, mientras Guillermo indaga en el oscuro pasado familiar de los Larfeuil. .
 
Comentario:
 
El libro está titulado con un verso de Ángel González, (poeta español  de la generación del 50 y Premio Príncipe de Asturias en 1985) Poema que destaca por la simultaneidad de acontecimientos en dos lugares distintos: “Cuando es invierno en el mar del Norte/ es verano en Valparaiso… Eso sucede en el mismo tiempo, /pero jamás en el mismo día.”
Y posiblemente la importancia de la novela radica en la simultaneidad de un mismo hecho en personas diferentes, lugares distintos, días diferentes y emociones e impactos desiguales para un mismo acontecimiento. 
Sánchez Ruiz relata en primera persona este libro que tiene dos voces bajo el mismo pronombre: la de Guillermo Larfeuil y Dora.
Guillermo cuenta cómo el inspector Pambley interroga y cuestiona a toda su familia, ya que todos son sospechosos del asesinato de Antonio Trigo, al que todos afirman desconocer. Por qué matar a alguien que no se conoce, puede una persona de mi misma familia cometer un asesinato?, cómo es posible que entre ellos existan tantos secretos y desconfianzas siendo familia. 
De forma paralela, Dora, periodista cultural en paro y con una ruptura sentimental a sus espaldas,  se obsesiona por este asesinato, quizá porque  ha sido su ex suegro quien encontró el cadáver y en esta coincidencia hace descansar la culpa de su ruptura. Pero el hecho de ocuparse de manera tan personal de este asesinato, quizá solo sea por llenar su vacío, por huir de su propio abandono físico y emocional. Dora, al borde de una depresión,  necesita algo que le empuje a salir de casa, de ella misma, y juega a ser detective como vía de escape.
Como si de un cluedo se tratase, todos los capítulos te llevan a buscar por ti mismo al asesino en una isla aislada, con una familia histriónica y dispersa, uniendo pistas que suceden fuera de la misma, las que te cuenta Dora, las que se recogen en las noticias. Si pensamos un poco quizá una situación límite como esta  también haría emanar en nosotros todos los fantasmas y misterios que toda familia guarda.
Se trata de una obra de personajes, de historias ocultas, de emociones a las que a veces nos enfrentamos por no encontrarnos con nuestra propia realidad. Por eso los investigadores no son importantes, porque son los narradores quienes desgranan los hechos y la trama y con ello las razones y motivos sobre por qué podrías llegar a asesinar, y más aún, cuestionarte si alguien de tu familia podría llegar a matar.
Los espacios físicos de la novela son agrestes, grises y atormentados, bastante toscos y con una bruma perenne que parece impregnarse del ánimo de los personajes.
La narrativa está muy cuidada. El uso de dos narradores permite entrever qué sucede en espacios diferentes a éstos personajes y a los que les rodean. EL título me fascina porque describe a la perfección el libro: puede ser invierno en un lado del mundo y verano en el otro. Me acerca más a esa frase de “nunca sabes la batalla que está librando cada persona con la que te cruzas”. Esto mismo es lo que más me atrajo al acabar el libro, las situaciones tan opuestas que originan un mismo hecho. Las diferentes emociones por las que cobra interés un asesinato. La deriva de los acontecimientos que se suceden al encontrar un cadáver: resolver un asesinato, saber si entre tu familia se encuentra un criminal, olvidar tu propio dolor sumergiéndote en una búsqueda inexperta, ocultarte tras una trama por no sucumbir en una depresión. 
 
Por qué leí el libro? Por la fabulosa reseña que hizo Marta Marne en su blog:  https://leersinprisa.com/cuando-es-invierno-mar-del-norte-leticia-sanchez-ruiz/ Diría parafraseando el título de este libro que “donde ella señala resalta una obra diferente”. Y esta me ha gustado especialmente, porque la trama son los propios personajes, una no siempre necesita la adrenalina de un thriller para continuar leyendo, también necesito pulcritud, orden y armonía en el texto, y por supuesto literatura.
No sólo de palabras juntas vive la mujer.
 

4 comentarios:

Leoleo dijo...

Me lo apunto

DR Barbara dijo...
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Cristina dijo...

Qué interesante, queda anotado. Graviad

Iman Showan dijo...
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