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lunes, 22 de enero de 2018

ENTREVISTA CON JON ARRETXE


 
 
Por Sergio Vera Valencia, el mejor personaje de la novela (y coordinador de las Casas Ahorcadas).

Jon Arretxe nació en Basauri en 1963, y tras pasarse casi un cuarto de siglo en la Universidad, cursando Educación Física, el doctorado en Filología vasca, varios años de Filología Inglesa, y de estudiar canto y piano, en vez de hacerse rector aprovechando los años de experiencia empieza a escribir….

1. ¿Cómo, por qué?

-No me interesaba ser rector, ni decano, probé lo de ser profesor durante tres años, pero como no me llenaba, me dediqué a viajar y escribir. Mis primeros libros parece que le gustaron a la gente, y eso me animó a seguir adelante.

 
2. ¿Y qué hizo que un escritor de viajes, sobre todo por África, se interesara por la novela negra, su color?

            -Fue una casualidad. Me aburría de escribir solo literatura de viaje, así que comencé a escribir novela negra, me gustó… y hasta ahora.
 


3. Uno de los aspectos que más me gusta de tus novelas, es  como retratas el lado oscuro y oculto de la sociedad, ya que como he dicho más de una vez, leí Shahmarán después de estar en Estambul, y viví más en la ciudad leyéndote que andando por ella, ¿cómo lo haces, en qué te fijas para hacerlo?

            -El truco, mi truco al menos, es escribir gran parte de las novelas en el lugar en el que las sitúo. Lo hago sin prisas, dedico un montón de horas a estar en sus plazas, en sus bares, observando, empapándome del ambiente, hasta sentir que ya me he hecho con la ciudad o el barrio. Luego empiezo a escribir, aprovechando los personajes y las situaciones que me regala el marco.

 
4. ¿Después de dar la vuelta al mundo en  ochenta sangrías, perpetrando crímenes literarios en París, Estambul , Lisboa y Tánger, ¿por qué ambientaruna serie en España? ¿Cómo te decidiste por el barrio de San Francisco, la Pequeña África de Bilbao?

            -Mucha gente me decía que era un jeta, que situaba las novelas en el extranjero para tener una excusa para seguir viajando, y en el fondo tenían razón. Me animé a traer la siguiente novela, o mejor dicho la siguiente saga a “casa”, y el lugar más apropiado me pareció el barrio de San Francisco, en Bilbao.

 
5.  Por cierto, ¿es realmente San Francisco tan chungo como lo pintas?  Porque cuando estuve, me pareció barrio Sésamo comparado con el Bronx que describes…

            -Si visitases el Bronx de hoy en día, seguramente también te parecería Disneylandia comparado con el que aparece en muchas novelas. San Francisco hay que controlarlo, saber por dónde puedes andar y a qué hora, conocer sus puntos calientes. De todas formas, en ficción siempre se exagera un poco para hacer las historias más interesantes.

 
6.  Para los que no le conozcan, el protagonista de la serie, que hasta el momento consta de cinco entregas, es Mamadú Toure, un burquinés sin papeles ni billetes, por lo que aceptará cualquier trabajo con tal de comer, incluyendo ejercer de detective.

Pero a pesar de su origen, de todas tus novelas, o al menos de todas tus novelas de género, las de Toure son las únicas en que te atreves a escribir en primera persona, es el investigador subsahariano lo más parecido a tu alter ego detectivesco o solo tu negro literario? ¿Cómo fue el proceso de construcción del personaje? 

            -Yo diría que Touré no es mi alter ego, sino mi antagonista: es negro, tiene un éxito increíble con las mujeres vascas… Lo construí pensando en plantear un personaje original, sui-generis, diferente a lo que se ve por ahí en novela negra. Luego me intenté meter en su pellejo, basándome en mi conocimiento de los africanos, tanto en África como en Europa, y me animé a narrar en primera persona.

 
7. Como ya es habitual en las últimas entregas, en piel de topo Toure está con el agua al cuello, porque un ertzaina conocido como la Rata, está chantajeándole para que limpie las calles por la vía rápida, ¿por qué esa fijación con que la policía se sirve de matones para acabar ilegalmente con la delincuencia, que ya vimos en tu trilogía viajera? ¿Es algo premeditado, o fruto de tus traumas mochileros con la pasma?

            -Nunca he tenido una buena relación con las policías de ningún país, aunque no creo que eso influya. En realidad, me interesan mucho más como personajes los policías malotes, corruptos, que abusan de su poder que los policías buenos, honestos, que resuelven casos gracias a su ingenio.
 

8. Con todo, por fortuna en esta novela vuelve el humor de las primeras obras de Toure, pues acepta uno de esos casos cutres y mal pagados marca de la casa: el robo del cartel luminoso del Florines, el restaurante gallego del barrio, ¿cuántos vasos de Ribeiro de más llevabas cuando se te ocurrió?

            -He metido un montón de horas en el Florines, he vaciado muchas botellas de Ribeiro junto a mis amigos poteadores del barrio, y ha sido una inversión cojonuda, porque sus dueños son una fuente de información inagotable, y además acaban siendo unos personajes secundarios de lo más interesante.

 
9. Por cierto, ¿el dueño del Florines no te ha dado la del pulpo por las proposiciones indecentes que su mujer le hace al subsahariano?

            -Si solo fueran proposiciones, ni tan mal. Su mujer lo que hace es pagarle en especias a Toure mientras su marido echa la siesta. Por supuesto, les pedí permiso antes de convertirlos en personajes de esta novela y, sorprendentemente, les encantó la idea. Ahora incluso tienen ejemplares de Piel de Topo en el bar para vender a los clientes.

 
10. Pero sin duda, y no lo digo por ser yo, creo que el secundario más potente, gracioso e incomprensiblemente casto de la novela es un vendedor de cupones ciego de Cuenca, aficionado a la novela negra que casualmente es tocayo mío, ¿la idea surgió cuando me invitaste a visitar San Francisco, o cuando te quedaste sin el Tormo Negro?

            -Cuando me quedé sin Tormo Negro gracias al voto del cabronazo del ciego de Cuenca, por supuesto. La venganza se sirve en plato frío, y han pasado unos cuantos años desde entonces. De todas formas, el tiro me salió por la culata, porque en lugar de mosquearte te gustó mucho la novela. Al menos eso me dijiste.
 

11. He de reconocer que mi alter ego está muy logrado, salvo en las propuestas indecentes que va haciendo a toda falda viviente con la que se cruza, ¿cuándo me has visto a mí, hacer algo así? Y, sobre todo, ¿cuándo me has visto a mí comerme los mocos después de hacerlo?

            -Pues cada vez que te veo cerca de alguna chica lo intentas, aunque sin mucho éxito. Pareces vasco, igual te tienes que empadronar por aquí.

 
12. En euskera ya se ha publicado tu siguiente novela, en que das un merecido descanso a Toure, ¿qué nos puedes contar de La banda de Arruti?

            -Es una novela corta, a la que he intentado dar mucho ritmo y llenarla de sorpresas, para tener al lector enganchado todo el rato. Y la sitúo en mi pueblo, Basauri, que también es apropiado para la novela negra. Era una deuda que tenía pendiente.
 


13. ¿Y qué futuro le auguras a nuestro detective –vidente favorito? ¿Tendrá adaptación televisiva?

            -Es uno de mis sueños, aunque el tema está jodido. He tenido un par de propuestas muy ilusionantes, pero al final no se han concretado, por lo de siempre: la gente tiene muy buenas ideas, pero falta alguien que ponga la pasta. Las adaptaciones cinematográficas o televisivas salen carísimas y hoy en día casi nadie se arriesga a dar un paso así.

1 comentario:

Pernando Gaztelu dijo...

Me ha encantado la entrevista, en línea con lo que oímos en Elkar el viernes pasado. Un gustazo ir conociéndoos a Jon y a ti, Sergio. Ay, qué duro es no tener tiempo para leer más... Pero os pongo en la lista, fijo esta año algo comentaré. Abrazos.