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domingo, 12 de junio de 2016

LOS ÚLTIMOS SOPLAGAITAS


Ya está. Con esta entrada cerramos el curso dedicado a la novela criminal escocesa, que iniciáramos allá por octubre con Conan Doyle. Luego conocimos a William McIlvaney, el padrino del Tartan noir, a Ian Rankin y Val McDermid, sus máximos exponentes.
Pues bien, ahora vamos con las reseñas de algunos de los más destacados soplagaitas surgidos en la última década.
Que las disfrutéis tanto como nosotros.

"EL COLECCIONISTA DE NIÑOS", de Stuart MacBride.
 por Cristina Asensio.
Este año la incursión en la novela negra escocesa nos ha llevado a descubrir a algunos de sus más significativos representantes, entre ellos Stuart MacBride. De él es “El coleccionista de niños”, obra que comentaré a continuación y con la que el autor inicia una serie protagonizada por el subinspector de la policía grampiana Logan McRae.
Éste, llamado Lázaro por sus compañeros por haber sobrevivido milagrosamente a un grave acuchillamiento, acaba de incorporarse al trabajo tras un año de baja. Sin  periodo de adaptación, como le advierte su jefe, tiene que enfrentarse a un caso que le llena de inquietud. Se ha descubierto en una zanja, el cuerpo de un niño que no podrá celebrar su cuarto cumpleaños porque un psicópata lo ha estrangulado, sometido a abusos y mutilado. Pero no es el único suceso trágico; otros niños desaparecidos, una niña muerta sin nadie que la reclame, aparecen en escena. La ciudad de Aberdeen exige a la policía la captura del asesino. De esta tensión social se hacen eco los periódicos locales que presionan a la policía para obtener resultados, mientras el tiempo corre en contra de los niños desaparecidos.
El escenario de estos sucesos es la ciudad de Aberdeen, que el autor conoce muy bien por haber vivido en ella desde los dos años. Una ciudad gris como el granito que predomina en sus edificios, húmeda y poco acogedora, llena de bares e iglesias donde la gente se refugia huyendo de la eterna lluvia.
Con respecto a los personajes, el protagonista es una buena persona que cae bien desde el principio. Concienzudo en el procedimiento policial, buen compañero, amable con los subordinados y respetuoso con sus superiores. Un policía que empatiza con las familias de las víctimas y trata de ahorrarles sufrimientos añadidos.
Los personajes secundarios están bien trazados. Tenemos al inspector Insch, que delega en Logan excesivamente por estar más interesado en comer gominolas y emitir juicios de valor negativos sobre los demás. La inspectora Steel, trabajadora, mal hablada, fumadora y bebedora. Una mujer independiente que está por encima de los prejuicios sociales. La agente Watson que acompañará a Logan en este caso, resolutiva y sin miedo a utilizar la fuerza cuando la ocasión lo requiere. La forense, Isabel, ex novia de Mc Rae, con la que tiene que lidiar con paciencia y mano izquierda. Y finalmente, Collin Miller, un reportero sin escrúpulos que está dispuesto a todo por conseguir una buena historia.
Otro aspecto a señalar es el humor negro del que hace gala el autor, dotado de una fina ironía, muy de agradecer entre tanta miseria a la que nos enfrenta.
Mi opinión personal es que el autor desarrolla una trama muy bien urdida e interesante por los giros que presenta. Lo que empieza como un caso único se va complicando y entrecruzando con otros sucesos que Mc Rae va relacionando entre sí a lo largo de la investigación y que, al final hace encajar como las piezas de un complicado puzle con una explicación coherente que convence. Un desafío para los amantes de “descubrir al asesino”.


 “LENNOX”, de Craig Russell.
Por Leonilde Álvarez.

Lennox es detective privado en Glasgow. Pero no es escocés sino canadiense. Recaló en Escocia después de la segunda guerra mundial con graves heridas morales.
El autor nos presenta una novela de detectives dentro de una trama negra con un gran inicio y con un buen desarrollo durante toda la novela.
 En Glasgow hay tres hampones, los tres reyes, que se reparten los negocios sucios de la ciudad. Lennox trabaja para ellos y además hace los pequeños trabajos que le salen (como facilitar divorcios), tratando de conservar una cierta independencia, pero es imposible no mancharse las manos con esos  jefes. Además los policías y sus mandos también son unos impresentables que aporrean y después preguntan.
El detective debe investigar quien ha asesinado a otro gánster y si alguien quiere hacer la competencia al poder mafioso establecido.
 Y ¿Quién se atreve a desafiar a los tres reyes y a sus matones? Pues…. ¡cherchez la femme! Las hay  buenas, malas y malísimas. Liando varias tramas, mezclando al mossad (que decepción al final, pues no aparecen), sospechando unos de otros y solo el listo detective ve una trama mucho mayor. Por cierto si es tan listo… ¿Por qué no va al psicoanalista y arregla su propia vida en vez de darle a la botella?
Craig Russell crea un buen personaje y unos magníficos secundarios; no se llevan nada los policías ni los hampones. Las descripciones de la ciudad y la búsqueda de los motivos que mueven a unos y a otros son interesantes, nos involucran y nos hacen desear leer otras novelas de la saga.
Os la recomiendo, porque está bien escrita, tiene un buen ritmo, es entretenida y tiene un poco de humor…. negro.

"LA ISLA DE LOS CAZADORES DE PÁJAROS", de Peter May.
Por Aurelia Martín Mayordomo.

La investigación de un macabro asesinato lleva al detective Finlay Macleod a la isla escocesa donde se crió. Su regreso hace renacer en él los recuerdos de un pasado perturbador. Con la investigación en punto muerto y el número de sospechosos en aumento, doce jóvenes se embarcan hacia un sangriento rito de iniciación en An Sgeir. Unos días aislados en una inhóspita roca dedicados a cazar salvajemente crías de ave, a merced del tiempo inclemente. Un rito de iniciación por el que Fin también pasó y que marcó su destino para siempre.
Lo que hace de esta novela una buena novela es que va más allá de la categoría de "Policíaca y espionaje". No es una novela negra más, bien escrita y con una buena historia bien contada. Los personajes tienen gran profundidad, además de mostrarlos en distintas épocas vitales (infancia, adolescencia, madurez..) combinando perfectamente el presente (que es dónde se desarrolla mayormente el procedimiento policial) con el pasado (que describe a los personajes, construyendo una historia muy bien narrada).
Muy bien construida sin que nada desafine en la historia que cuenta: ni personajes, ni desarrollo, ni estilo, ni desenlace… nada desentona. Es una novela muy sólida que sobrevuela por encima de muchas del mismo género cuya única (y no desdeñable) función es entretener. “La isla de los cazadores de pájaros” va más allá.
 El escenario es claustrofóbico, un  paisaje agreste y lluvioso, un entorno religioso opresivo y dominado por las supersticiones.

sábado, 2 de abril de 2016

Desde Escocia con amor (pasteloso)



Muerte en Glasgow - Denise Mina
Por Carolina Vázzquez, la reina del pastel noir.

Una ventana abre sus cortinas rojas, desde la cima de la colina más alta de Glasgow, para dejarnos ver las sombras que se esconden entre luces muy escocesas.

La novela cuenta la historia de una mujer que, una mañana de resaca, se encuentra a su amante (un hombre infelizmente casado) degollado en el salón del apartamento que se compró para huir de la tutela de su madre alcohólica, cuando alarmantes alteraciones emocionales amenazaban incapacitarla al detonarse la bomba de unos abusos infantiles largamente negados. En el camino de vuelta de la locura, Maureen se encuentra con las miradas recelosas de aquellos que se supone la deberían ayudar: su familia con sus traumas infantiles, los psiquiatras con sus problemas emocionales y la policía con el cadáver de su salón. Pero todos sospechan de ella porque, a la luz de sus prejuicios, la ven capaz de cualquier cosa.

Alguien nos cuenta esta historia desde un punto de vista femenino, que no es el de la protagonista, pero casi. Maureen lo tiene todo para ser una víctima hundida en la miseria de sus experiencias traumáticas, pero Denise Mina no quiere princesas pusilánimes y dibuja un personaje resiliente, capaz de coger al toro (macho y negro) por unos cuernos que ya le han herido pero amenazan con algo peor. La protagonista es una víctima invicta, la presa que no se deja cazar porque ella misma se viste de cazador y empuña armas más sutiles pero no menos letales. Porque la paja en el ojo ajeno, cuando es viga, da a los que miran la falsa impresión de estar libres de pecado y tiran piedras que caen en sus propios tejados de vidrio. 

Los abusos son el epicentro de este relato cuya onda expansiva deja con el culo al aire a los supuestos pilares de una sociedad que los alimenta, o cuanto menos los encubre. Familiares, policías y psiquiatras dan cuerpo a todo de lo que la protagonista ha aprendido a desconfiar y la historia, que consterna e indigna, le da la razón. Según avanza la narración, vamos entrando en el lado oscuro del lugar en el que todo tendría que empezar a mejorar y de la mano de las personas que saben cómo. Pero cuidado, porque incluso al final del túnel puedes volver a caer en el negro mas oscuro.

Esta es, en suma, una historia de ventanas que abren sus blancas cortinas mugrientas para mostrarnos las sombras que se proyectan sobre el mundo familiar, policial y psiquiátrico.

“Muerte en Glasgow” es el primer libro de Denise Mina y  el inicio de  una trilogía que no estoy segura de querer leer. En mi opinión, lo mejor de la novela son los personajes, interesantes y bien delineados, pero el ritmo es inconstante y va perdiendo fuerza según avanzan las páginas. Sin embargo, como el  leer no ocupa lugar, no haréis mal en hacerle un hueco en vuestras estanterías a esta autora escocesa cuya biografía no tiene nada que envidiar a las de sus propios personajes.

domingo, 20 de marzo de 2016

Más Tartan, más noir



“Black and Blue”, Ian Rankin.
Por Leonilde Álvarez.
Black and blue es la octava novela protagonizada por el inspector de la policía John Rebus. Transcurre en Edimburgo y nos cuenta la historia de un asesino en serie, John Biblia, que nunca fue detenido, y la de un asesino imitador al que los medios de comunicación han apodado Johnny Biblia.

Rebus consigue conectar cuatro asesinatos que siguen el mismo perfil y busca a ambos asesinos. Pero a la vez está siendo investigado por asuntos internos y tiene en contra a la mayoría de la policía.

El autor nos muestra las interconexiones entre la policía, los políticos, los periodistas y los mafiosos de la ciudad. Hay tantos intereses relacionados que Rebus apenas puede investigar, ya que se mezclan las sospechas de corrupción entre los altos mandos policiales con la investigación de los periodistas, y a la vez, la persecución del verdadero John Biblia a su imitador.

Ian Rankin nos presenta un antihéroe con el que no resulta fácil conectar, porque parece estar al filo de la legalidad, bebe demasiado, es duro y bronco con sus compañeros. Todo ello ambientado en un Edimburgo en blanco y negro, con lo mejor y lo peor de la sociedad. Con un final no del todo cerrado.

¡Cuidado si viajas a Edimburgo! John Biblia aún no ha sido detenido.
El canto de las sirenas, Val McDermid.
Por Teresa Hernáiz
En la comunidad de Bradfield, frecuentada por gays, han aparecido unos cuerpos que han sido asesinados, torturados y mutilados brutalmente.

La policía está muy desorientada y decide recurrir a Tony Hill, un experto en asesinos en serie, para que realice el perfil psicológico del asesino, pues parece tratarse de uno de ellos.

Pero el psicólogo, tiene unos cuantos problemas personales, entre ellos una disfunción eréctil. Mantiene conversaciones telefónicas con una mujer, que llegan a ser un tanto pornográficas. Se siente hechizado con las palabras tan seductoras y a la vez tan engañosas que escucha al otro lado del teléfono. Y como les ocurría a los marineros con el canto de las sirenas, casi puede salir de la red que ha tramado el asesino para él.

La inspectora Carol Jordan será quien acompañe a Tony Hill evitando que el psicólogo se despegue de la realidad.

Por otra parte, hay que señalar el diario que lleva el asesino, donde nos va explicando cómo selecciona y tortura a sus víctimas.

Un libro con mucha tensión y bastante violencia, pero una buena narración.

miércoles, 6 de enero de 2016

LAIDLAW, de William McIlvanney (1977).

por Fermín Cañizares.


William McIlvanney nos presenta el perfil de algunos de los habitantes de Escocia, y dentro de ella, nos da a conocer la ciudad de Glasgow, o mejor dicho el conjunto de comunidades diferentes que componen ésta.

Acompañando al inspector de policía Laidlaw, encargado de resolver el caso de la muerte de Jennifer Lawson, asesinada en un parque de la ciudad, el autor nos va mostrando varios Glasgows.

El carácter de algunos de los protagonistas que aparecen en la novela, parece como tallado en materiales rocosos, con un buril con gran capacidad de corte y que aguantan inalterables el paso del tiempo sin evolucionar.

 Nos vamos encontrando con una forma de enfrentarnos a la violencia, con poca o nula comprensión de los sujetos implicados en ella, tanto por parte de la sociedad en general, como de las instituciones del Estado encargadas de su tratamiento.

William McIlvanney nos dirige hacia la influencia que ha tenido la educación, o educaciones, de las religiones protestante, y católica a lo largo de los siglos en las distintas comunidades de la ciudad, que incluso en los equipos de fútbol se manifiesta.

Una ciudad, Glasgow, marcada por una supervivencia difícil. Una ciudad industrial, donde las condiciones sociales y laborales durante muchas generaciones, fue durísima.

Nos muestra la intolerancia a los otros, la perpetuación de lo socialmente aceptado, aunque no deje de ser más que un conjunto de normas hipócritas, entrando en el tema de la homosexualidad en una década en que todavía no era fácil.

Laidlaw ante estos hechos nos plantea una visión menos represiva, y nos dice que en este mal mundo que Dios nos ha dado, muchos de los personajes, que caen en lo infraumano, podrían salvarse, si se llegara a la raíz de las cosas, y ahí tratarlas.
En esta lucha, Laidlaw se encuentra sólo, como Don Quijote contra Los Molinos de viento; Y nos viene a sugerir, que con otro tipo de Educación, este mal mundo podría ser un poco menos malo.

sábado, 21 de noviembre de 2015

LA HIJA DEL TIEMPO, JOSEPHIN TEY


Por María José “reseñista” Moya.




La hija del tiempo, originalmente publicada en 1951, fue declarada la mejor novela inglesa de misterio de la historia en 1990 por la Crime Writers Asociation de Gran Bretaña.
Personalmente considero que no es novela negra. Más bien es una novela histórica, porque lo que trata de averiguar el protagonista es un caso que sucedió hace cerca de 500 años.
La historia comienza cuando Grant, inspector de Scotland Yard, se cae por una trampilla y tiene que ser hospitalizado ya que sufre lesiones en las piernas y en la espalda. Esto le hace permanecer en la misma posición y solo puede contemplar el techo y las paredes.
El inspector siempre ha sido aficionado a las caras y una de sus aficiones es adivinar el carácter de una persona por su aspecto, por lo que su amiga, la actriz Marta Hallard, le lleva una serie de retratos para paliar su aburrimiento. Entre ellos descubre uno de Ricardo III el último monarca de la Casa de York. A él le parece un hombre justo, pero ha sido acusado por la historia de varios asesinatos, entre ellos el de sus dos sobrinos. Grant pretende demostrar que podría ser inocente de los crímenes que se le han imputado. (Es gracioso el concepto que utiliza de tonypandy, haciendo alusión a hechos históricos que todo el mundo toma por verídicos pero que no son ciertos).
Comienza así una investigación entre recuerdos de escuela, chismorreos y libros de texto que le facilitan las dos enfermeras que lo atienden a las que llama la Enana y la Amazona. Poco después por mediación de Marta, conoce a un joven americano que está trabajando en la National Gallery, y este le ayuda recabando información, textos y documentación de la época. Grant coteja toda la información y lo conducen a revelaciones inesperadas

sábado, 10 de octubre de 2015

Tartan noir: Escocia se viste de negro.


Como ya es habitual en las Ahorcadas, este curso intentaremos hacer un recorrido por los criminales literarios más relevantes de un país.

Pero como es novedad en estas Casas, este año entre toda la tribu vamos a ir reseñando poco a poco los autores que vayamos leyendo.

Y como este curso el país elegido ha sido Escocia, es impepinable abrir esta sección con uno de los maestros: el edimburgués ( sí, suena mal, pero es así como se dice) Sir Arthur Conan Doyle.

Os dejamos con la estupenda reseña de Raquel Soler de las primeras aventuras de su inmortal criatura, el gran Sherlock Holmes.

 Hacer a estas alturas una introducción a Sherlock Holmes y su inseparable Watson sería, sin lugar a dudas, algo innecesario. Todos conocemos perfectamente al legendario detective, tan racional y deductivo como psicopático. Sin embargo, casi todo el mundo relaciona este personaje con la novela detectivesca, olvidándose de los más de 50 relatos cortos que se escribieron sobre Holmes, Watson y sus casos.

Las Aventuras de Sherlock Holmes es uno de los cinco libros de relatos cortos que Sir Arthur Conan Doyle escribió sobre este detective. Al contrario que en sus novelas, la trama es más clara, y los procesos deductivos más directos y sencillos. ¡Es lo normal! Al fin y al cabo nos está resolviendo doce casos diferentes. Eso sí. La sencillez no resta calidad literaria a la obra. Al contrario, creo que es en este tipo de relatos donde la trama y el personaje de Holmes brillan con más fuerza. Al ir directos al grano y tener unos casos más simples (aunque no por ello aburridos) podemos disfrutar más de la genialidad de nuestro cocainómano favorito.

Esta recopilación de relatos destaca además por tener a uno de los personajes más memorables de toda la mitología holmesiana: Irene Adler. Este magnífico  personaje solo necesitó un breve relato (Escándalo en Bohemia) para ganarse el corazón de los fans. ¿Pero cómo no ensalzar a este personaje, siendo como fue capaz de engañar al ilustre detective?

Irene Adler aparte, cada uno de estos relatos nos a una pequeña píldora de Holmes. Desde su lado más divertido, en “La Liga de los Pelirrojos”, “El hombre del Labio Torcido” o “El Aristócrata Solterón” a otros más dramáticos, como “El Misterio del valle Boscombe”.

En resumen, un gran libro de relatos de misterio del genio escocés. Cargaditos de sorpresas y de sarcasmo, como solo Doyle sabía hacer.