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miércoles, 15 de septiembre de 2021

Hoy por hoy Hablamos sobre el nuevo curso y el Tormo Negro

 


Iniciamos nuestra cuarta temporada en Hoy por hoy Cuenca desclasificando todos los secretos de nuestro 12º curso:

Más de 007 espías británicos de película: el ciclo mensual de clásicos de espionaje adaptados al cine, con el asesoramiento de expertos en el séptimo arte, la historia contemporánea y los servicios secretos.

Operación Anacleto: el ciclo de encuentros con los mejores espías literarios de nuestro país.

◊ Verano negro: el Ciclo virtual de Encuentros con los autores propuestos y elegidos por los negritos del Club de Lectura, con el apoyo del Servicio de Bibliotecas de Castilla-La Mancha.

Y por si todo esto fuera poco, hemos descodificado un emotivo mensaje de Aro Sainz de la Maza, el ganador del Tormo Negro-Masfarné 2021, sobre lo que ha significado para él este galardón.

Así que, ¿A qué esperas  para escuchar el programa?

  Pincha aquí antes de que se autodestruya.


viernes, 10 de septiembre de 2021

Las Casas Ahorcadas te invitan a infiltrarte en el misterioso mundo del espionaje

 


Las Ahorcadas hemos vuelto a casa, al salón de actos del Centro Cultural Aguirre, para iniciar presencialmente nuestro 12 º curso, tras año y medio realizando nuestras reuniones virtualmente. Y para celebrar la vuelta a la “normalidad”, aunque sea con comillas y mascarillas, este curso estará cargado de actividades.

Como siempre, gran parte de las lecturas estarán centradas en un aspecto del género negro. Después del éxito de la novela criminal histórica del pasado curso, le ha llegado el turno a la literatura de espionaje. Un subgénero que a pesar de tener mucha tradición y éxito en países anglosajones, en el nuestro pasa tan de incógnito como sus protagonistas. Y más, si hablamos de autores españoles.

Para infiltrarnos en el secreto mundo del espionaje  literario, dedicaremos un ciclo mensual de lecturas a los clásicos adaptados al cine, titulado Más de 007 espías británicos de película. Un ciclo que nos permitirá descubrir algunos de los secretos mejor guardados del último siglo, desde la 1º Guerra Mundial hasta la actualidad, de la mano de autores tan conocidos y reconocidos como Ken Follett, el creador de James Bond Ian Fleming, o el recientemente desaparecido John Le Carré. Pero como la operación es arriesgada, no estaremos solos ante el peligro, ya que a lo largo del curso contaremos con el apoyo de historiadores contemporáneos como el profesor Ángel Luis López Villaverde o expertos en servicios secretos como Fernando Martínez Laínez, presidente de la Asociación de escritores españoles de espionaje. Este ciclo se iniciará el próximo 24 de septiembre con un especial Hichcock, comentando con el especialista en cine Pablo Pérez Rubio Los 39 escalones de John Buchan.

Por si esta misión no fuera suficientemente imposible, este curso también vamos a emprender la Operación Anacleto. Su objetivo es que los mejores espías literarios españoles dejen de ser secretos, en otras palabras, reivindicar la literatura de espionaje no solo escrita, sino también ambientada en nuestro país. Esta ambiciosa operación, que durará todo el curso, hará que desembarquen por aquí escritores y miembros de nuestro Servicio de Inteligencia y se iniciará el 1 de octubre con un encuentro con el popular escritor Antonio Manzanera para comentar Nuestra parte del trato, una apasionante novela de espionaje ambientada en la Guerra Civil que puede encontrarse en librerías al módico precio de 6 euros.

Para estar informado sobre nuestras actividades, no tienes más que entrar en casasahorcadas.blogspot.com o seguirnos en redes sociales. Y si te interesa participar en alguna, dadas las restricciones de la pandemia, para reservar sitio escríbenos a casasahorcadas@gmail.com.

¿Qué, te apuntas a infiltrarte con nosotros en el misterioso mundo de los espías?


viernes, 3 de septiembre de 2021

Premio Tormo-Masfarné 2021

 



Aro Sáinz de la Maza y su libro ‘Dócil’ ganan el Premio Tormo Negro–Masfarné 2021

 

El autor barcelonés se ha impuesto en una reñida votación, en la que participaron 41 de los más de 60 asociados del club de lectura Las Casas Ahorcadas. Este viernes 3 de septiembre arrancará el duodécimo curso de la asociación cultural.

El Club de Lectura Las Casas Ahorcadas ya ha emitido su veredicto acerca de quién es el ganador del Premio Tormo Negro-Masfarné 2021, que otorga esta asociación cultural a la mejor lectura del curso 2020-2021. Así, el ganador de este prestigioso premio ha sido el libro ‘Dócil’, la última obra del barcelonés Aro Sáinz de la Maza, tercera novela de la popular serie Milo Malart.

La deliberación de este año ha estado más reñida que en ninguna edición anterior, ya que hasta el último voto de los asociados no se supo quién se llevaba el galardón, dado el gran nivel del resto de finalistas: ‘Ladrones de tinta’, de Alfonso Mateo-Sagasta; ‘El lector de cadáveres’, de Antonio Garrido; ‘El ángel de Múnich’, de Fabiano Massimi; y ‘En mis manos levanto una tormenta’, de Jorge Ortega. Han sido 41 los votos emitidos por parte de los más de 60 asociados del club de lectura.

Esta votación se ha hecho de manera previa al inicio de curso, el duodécimo, que se hará este viernes 3 de septiembre en el salón de actos de la Biblioteca Municipal de Cuenca


En ‘Dócil’, el carismático inspector Malart, con tanta facilidad para empatizar con los criminales como para tarifar con sus colegas, se enfrenta a su caso más complicado, el de un adolescente que ha aparecido bañado en sangre en una comisaría de Barcelona, tras despertar rodeado de una familia brutalmente asesinada a pedradas.

El Premio Tormo Negro-Masfarné, dotado con 1.000 euros gracias al patrocinio de la empresa de material eléctrico, a lo largo de sus once años de existencia ha recaído en autores de la talla de Lorenzo Silva, Víctor del Árbol, Carlos Augusto Casas, Alexis Ravelo, Carlos Basas, Joe Álamo, Nieves Abarca y Vicente Garrido, Domingo Villar y el francés Bernard Minier.

El galardón se entregará en el VIII Festival de Novela Criminal ‘Las Casas Ahorcadas’


martes, 31 de agosto de 2021

No hay crímenes en Tristán de Acuña

 


No hay crímenes en Tristán de Acuña, de Alberto Val.

Por Leonilde Álvarez Guijarro

 

Cuarta novela del periodista y autor conquense, que cambia de escenario y nos lleva al lugar más remoto del mundo, y no es una utopía, sino que existe de verdad; es una isla británica, situada en medio del Atlántico Sur, con 264 habitantes y donde nunca ha habido crímenes.

Charlie Gordon, policía inglés a punto de jubilarse, es enviado a esta pequeña isla como último destino  para curar la depresión que padece desde la muerte de su mujer. Poco a poco va descubriendo detalles sobre su aislado destino: sus habitantes pertenecientes a las siete familias que poblaron la isla, su sistema económico y su cerveza, que es lo que reconcilia a Charlie con ese lugar.

 El será el supervisor de las elecciones para elegir al jefe de la isla, y cuando un candidato desaparece, tiene que iniciar la investigación entre los intereses de las diversas familias, el deseo de salir de allí de los jóvenes, la especulación urbanística y el sentido de conservar los valores y tradiciones con las que han conseguido sobrevivir.

Charlie nos cuenta en primera persona como es vivir en ese lugar, donde no se cierran las puertas, los recursos son limitados y la población se adapta a ellos, en el que todo el mundo tiene un huerto asignado que cultiva para comer y tiene dos ovejas, con curiosas tradiciones y festejos y… para salvación del policía… ¡hay un bar y una cafetería!

Con gran sentido del humor, lenguaje preciso y ritmo pausado, Val  nos conduce por un paraíso con varias serpientes, haciéndonos disfrutar de la lectura y participar en el juego para encontrar al candidato desaparecido.

Un lugar al que os gustaría viajar, pero que solo se puede visitar con autorización, así que disfrutad de esta hermosa novela…un poco negra.

 Os la recomiendo por el lugar, la trama y la escritura; ¡más completa imposible!


viernes, 27 de agosto de 2021

En plena noche


  Por María José Moya.

 

Mikel Santiago nace en Portugalete en 1975, ha vivido en Irlanda y Países Bajos y ha publicado 6 novelas y varios relatos

             Todo comienza en la madrugada del 17 de octubre de 1999. Después de un concierto de rock, Diego Latamendia, líder del grupo, es atropellado por un coche cuyo conductor sospecha que el chico esta borracho o drogado, ya que las únicas palabras que salen de su boca son: “ayudadme, me han secuestrado”. Horas después se despierta en un hospital y sufre amnesia, su novia Lorea ha desaparecido, la última vez que la vieron fue saliendo de la sala de conciertos, como si huyera de alguien.

            Han pasado 20 años y Diego, que ahora utiliza como apellido León, es el único componente del grupo que ha triunfado y vive en Almería. Recibe una llamada de su madre comunicándole que su amigo Bert, miembro del grupo, ha muerto en un incendio, y decide acudir al funeral. Al final del mismo, la novia del fallecido le transmite sus sospechas de que ha sido asesinado. Diego decide iniciar una investigación y así tener la oportunidad de obtener nuevas pistas sobre lo ocurrido aquella noche interminable.

            A pesar de que la novela tiene 672 páginas, está dividida en capítulos cortos y su lectura es muy ágil.  Está narrada en primera persona por Diego, dándonos a conocer todo lo sucedido la noche del accidente, y va dando giros uniendo el pasado con el presente y trasladándonos de uno a otro cuando es  necesario. Te hace sospechar de todos y cada uno de los personajes hasta llegar a un final sorprendente.

            Mikel Santiago lo ha vuelto a conseguir, creando un gran libro que no defraudará a los amantes de la novela negra.


martes, 24 de agosto de 2021

Pequeñas mujeres rojas

 


Pequeñas mujeres rojas, de Marta Sanz.

Por Ana Quirós.

 

Paula Quiñones, inspectora de Hacienda, salta a las antípodas de su rutina acudiendo como voluntaria a la localización de fosas comunes de la guerra civil en Azafrán. Su llegada remueve los cimientos del pueblo y los de sus habitantes, saca a la luz recuerdos olvidados, polvo y cenizas que gritan su verdad callada. Vuelve el miedo, la angustia, las deudas de sangre sin pagar…. Paula no sabe que descubrir el pasado la avocará a un inminente peligro en el presente.

La narrativa, en tres voces, nos desvela con crudeza la violencia sobre los muertos, que se va conformando a través de la investigación y que ellos mismos nos cuentan, algunos tan reales y cercanos como el de la fosa de Milagros, el sonajero, la historia del peón caminero; también la realidad del entorno y sus vecinos que también tienen mucho que contar y, tal vez, mucho que callar. Pero va mucho más allá, porque en los vivos también quedó impregnada la huella de la ignominia, del silencio cómplice, del adorno y abrillantamiento de una realidad hasta convertirla en ficción. Y es que, mal que nos pese, todos fueron perdedores, física, moral o humanamente perdedores de vida, de opciones, de sueños, de dignidad.

Con “pequeñas mujeres rojas” Marta Sanz nos acerca, con un exuberante despliegue verbal, y de forma intensa, interiorizada en lo más profundo, a veces impúdica y hasta de un realismo que duele en la propia carne, en el laberinto de las fosas comunes, fruto aciago de la guerra civil, y de las vivencias de las mujeres en la retaguardia, en el frente de la soledad, hambruna, sacrificio y violencia más allá de lo físico (que no fue poco) por las que discurrieron sus días de conflicto y de los que aún hoy tienen mucho que contar desde esas tumbas olvidadas.

Marta Sanz Pastor (Madrid, 1967), doctora en Filología Hispánica, comenzó su carrera literaria cuando se matriculó en un taller de escritura de la Escuela de Letras de Madrid y conoció al editor Constantino Bértolo, quien publicó sus primeras novelas en la editorial Debate. Ha recibido importantes premios, como el Premio Herral de de novela (2015), el Ojo Crítico de Narrativa (2001) o el XI Premio Vargas Llosa de relatos. Fue finalista del Premio Nadal (2006) y en 2013 ganó el Premio Cálamo en la categoría Otra mirada​. Es crítica literaria en distintos medios (entre otros, en el suplemento Babelia de El País, la revista Mercurio o la página La tormenta en un vaso). Ha ejercido la docencia en la Universidad Antonio de Nebrija de Madrid y ha dirigido la revista literaria Ni hablar.




viernes, 20 de agosto de 2021

El chico de las bobinas

 


El chico de las bobinas, de Pere Cervantes

Por Guillermo Muñíz

 Publicada en 2020, es la última novela hasta la fecha de un autor bien conocido y querido en nuestro club. Barcelonés, en torno a los 50, y además de escritor, policía especializado en ciberdelincuencia. Ya ha estado con nosotros, y hemos leído y comentado alguna novela suya: No nos dejan ser niños y Tres minutos de color, si no recuerdo mal. Ambas fueron bien acogidas por la parroquia negrita. Y esta, en mi opinión, es aún mejor.

La historia arranca con un crimen, y hay un misterio que desvelar; así la incluimos en nuestro género, aunque tenga muchas más cosas, como debe ser.

Se desarrolla entre 1945 y 1949 en Barcelona, con dos breves saltos en el tiempo. Incluye además un apéndice que se desarrolla en la actualidad.

En un barrio céntrico y pobre, de esos que hoy día ya no lo son, vive Nil Roig, que en 1945 cumple 13 años. Vive con su madre, Soledad. El padre, David, está desaparecido desde el final de la guerra. Anda por ahí con los maquis luchando contra un régimen triunfante, aún en fase de represalias a perdedores, delaciones y demás. Es buscado y perseguido por causas políticas, sí, pero no solo por eso. En realidad también es perseguido por lo de siempre, por esas dos cosas que mueven al hombre desde que el mundo es mundo. Y hasta ahí puedo contar.

A Nil, teórico protagonista de la novela, le falta un brazo. Se gana los cuartos llevando en bici bobinas de películas a las salas de proyección, y con eso ayuda económicamente a su madre, Soledad, que trabaja en una carpintería llevando la gestión del negocio, que va sobreviviendo como puede.

Nil es testigo de un crimen en el portal de su casa, y la víctima, antes de morir, menciona el nombre de su padre, le da un objeto que será de enorme importancia en la trama, y que buscarán los malos.

Esa trama va adquiriendo cada vez un interés mayor, según van apareciendo personajes y datos. Junto a Nil y su madre, hay un buen grupo de personajes.

Los buenos, el entorno de Nil y Soledad, son a cual más entrañable, y a cual más desgraciado, os podéis imaginar. Supervivientes de todo pelaje. Hay héroes, hay hasta algún pillo, la gente se busca la vida. Y hay mucho, mucho amor en ellos. Algunos son de los que te recuerdan que sí, que hay gente que merece la pena en todas las circunstancias, por desfavorables que sean.

Los malos: alguno también es un desgraciado, pero es de los que te recuerdan que no, que hay gente que no merece la pena en ninguna circunstancia. Otro es un mierda, sin más. Y el más malo es, además de malo, repugnante.

Los personajes están bien construidos, algunos quizá estereotipados, pero sirven muy bien para estructurar y contextualizar el relato.

Además de esos supervivientes, hay luchadores clandestinos contra el régimen, nazis reciclados que iban estando cada vez menos cómodos en esa España de los cuarenta, pero que se las apañan para seguir viviendo muy bien, policías corruptos, delatores y todo lo necesario para la trama.

Y hay muertos, violencia y sordidez. Tenemos la falta de respeto a la mujer, el abuso de los triunfadores sobre los perdedores, el rechazo y vejación a personas de sexualidad diferente, violencia policial. No escatimamos detalles desagradables, de hecho la novela es sórdida en muchas fases. Hay mucho odio, hay mucha sed de venganza. Pero también hay justicia, hay esperanza, y mucho amor, como os he dicho antes.

La novela es, por supuesto,  un retrato muy bien ambientado de una Barcelona sombría de los años 40. Pero la verdadera protagonista de la novela, Soledad, nos recuerda que esta historia es sobre todo un tributo a las mujeres que saben sobrevivir con dignidad en las situaciones más adversas. A las que, como bien dice el autor, siempre construyen. Personaje enorme, no perfecto, no exento de aristas, obviamente, pero en todo momento admirable.

Y hay un omnipresente tributo al cine, a la fábrica de evasión y sueños en esos tiempos turbulentos. Y a la profesión de actor de doblaje, y cuento más. No faltan guiños: se menciona a Carmen Laforet, cronista inolvidable de una Barcelona gris, hay un “ cameo “ de un jovencísimo Fernán Gómez, y está también Cinema Paradiso, aunque lógicamente sin mencionarla.

El epílogo, que se desarrolla en la actualidad, explica, yo creo que innecesariamente, lo que la novela es y quiere ser, y además pretende hacernos ver que estas historias se deben seguir contando, y no deben dejar de contarse. Y hay causas que son intemporales, y por tanto hoy día vigentes, que no hay que dejar de atender. Esos personajes, creíbles todos ellos, lo merecen.

La sensación de que es una “peli que ya hemos visto” es inevitable. Rara es ya la novedad, a estas alturas. No es la originalidad su mayor virtud, pero sí lo es su intensidad, su credibilidad, y su voluntad de reconocimiento y respeto.

No os la voy a recomendar como amable lectura playera de verano, pues es sombría, aunque tenga también sus puntos luminosos. Pero sí os recomiendo que la leáis, sin duda. Y me alegro de ver superarse a un buen escritor.