Nuestro particular séptimo de caballería, no lo comanda el coronel Custer, sino Pablo Prados, el más benjamín de nuestros colaboradores, y, sin embargo, el más desarrollado (y espero que también único) de mis vástagos ilegítimos.(del rol que conste, que en la vida real soy un santo varón)
Tomen nota, señores, todavía no ha alcanzado la mayoría de edad, y ya escribe tal que así:
Mila, aterrada, palpó buscando la linterna, pero una pila en su mano y su pulso, propio de una anciana aquejada de Parkinson, le hizo pensar que no tendría luz de nuevo. Por suerte Tomé seguía respirando a pesar de su inesperado y doloroso “encuentro” con el maestro de las letras, lo cual la alivió.
No con poco esfuerzo, atinó a encender su cámara digital Olympus y hacer un par de fotos, sus pupilas, dilatadas por la oscuridad, parecieron esconderse ante los destellos del flash.
Con la respiración entrecortada y el corazón golpeando fuertemente contra su pecho se escondió detrás de lo que, tras el destello de la cámara, parecían unas estanterías…
Sin esperar un segundo, revisó sus dos últimas fotos: en la primera se apreciaba a Tomé en el suelo, con el busto de Cervantes de nuevo manchado de ese tono carmesí que a Mila tanto gustaba en la tinta de los libros antiguos pero que, ahora, no le parecía tan atractiva. En la segunda, una figura borrosa, producida por el amplio tiempo de exposición de la cámara.
Los pasos y aquella canción ya no se oían por el camino que había dejado atrás, sino en los pisos superiores.
Continuará
¿Qué oscuras maquinaciones habrán llevado a nuestro escalofriante psico-cantante a perdonar la vida de Mila?
¿Lo haría únicamente para que se pagase las cañas del viernes pasado?
¿Cuál será el infausto destino que aguarda a nuestra aguerrida heroína mileurista, una vez saldada la deuda?
¿Será pues nuestro anónimo asesino algún catalán pesetero que ha preferido dejarla con vida, a convidar al resto de miembros del Club a zumo de cebada?
¿Seguirá su ciberligue, navideño que es el chaval, dándole a la zambomba coreado por la potente y multiorgásmica voz de Lucía Lapiedra?
¿Estará Tomé echándole cuento al asunto, para ver si Mila hace de tripas corazón, y se anima a hacerle un boca a boca?
Quizá nunca lo sepamos, o tal vez, el domingo que viene. No lo sabrás, si no lo lees.…


